Minions & Monsters arrasa en crítica con un 91% en Rotten Tomatoes, pero tropieza en taquilla

Pocas veces una película consigue generar una paradoja tan llamativa como la que acaba de protagonizar Minions & Monsters. La nueva entrega del universo de Gru, mi villano favorito ha logrado lo que parecía imposible: conquistar a la crítica especializada con la puntuación más alta de toda la franquicia y, al mismo tiempo, firmar el peor arranque en taquilla de sus dieciséis años de historia. Un contraste que deja una lectura tan fascinante como reveladora sobre el momento actual del cine de animación.

El mejor recibimiento crítico de la saga

Con un 91% de valoraciones positivas en Rotten Tomatoes y más de 118 reseñas contabilizadas, Minions & Monsters se ha convertido en la película mejor valorada de Illumination desde que el estudio irrumpiera en 2010 con la primera entrega de Gru. Hasta ahora, ese honor lo ostentaba precisamente aquella cinta original, que se quedó en un 80% y que durante tres lustros había sido el techo cualitativo de una franquicia más acostumbrada a los taquillazos que a los elogios de la prensa.

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El consenso crítico en Rotten Tomatoes define la película como “la entrada más redondamente disfrutable de la franquicia” y destaca su capacidad para convertir la magia del cine en una aventura “afectuosa y encantadora”. No es poca cosa para una saga que, con siete películas a sus espaldas, ha facturado más de 5.600 millones de dólares en todo el mundo sin haber rozado nunca la excelencia crítica.

Una carta de amor al Hollywood de los años 20

Dirigida por Pierre Coffin —voz habitual de los Minions y coautor del guion junto a Brian Lynch—, la película traslada a las criaturas amarillas a la meca del cine durante la década de 1920. Allí, dos Minions llamados Henry y James se convierten por accidente en estrellas del cine mudo, descubren los sinsabores de la llegada del sonoro y acaban desatando el caos cuando intentan rodar su propia película de monstruos con criaturas reales.

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El guion está plagado de guiños cinéfilos que han entusiasmado a la crítica: desde homenajes a Georges Méliès y Viaje a la Luna hasta referencias a Ciudadano Kane, Metrópolis, Cantando bajo la lluvia o el slapstick de Buster Keaton y Harold Lloyd. La película incluso se permite un cameo del propio George Lucas como parte de un tour por los estudios Universal. Un festín para cinéfilos que, según la crítica, funciona especialmente bien en su primera mitad.

El reparto de voces en versión original suma nombres como Allison Janney, Trey Parker —que da vida a Goomi, una criatura verde que promete encontrar monstruos de verdad—, Jesse Eisenberg y Zoey Deutch. La cinta se despacha en 90 minutos ajustados, una duración que varios críticos han señalado como un acierto frente a la tendencia a estirar metrajes en la animación reciente.

El tropiezo en taquilla que nadie esperaba

Si las críticas han sido un paseo triunfal, la taquilla ha contado una historia bien distinta. Según estimaciones de TheWrap, Minions & Monsters recaudará alrededor de 39,5 millones de dólares en su primer fin de semana de tres días en Estados Unidos, con un acumulado de cinco días —desde su estreno el miércoles 1 de julio— que rondaría los 64,5 millones. Son cifras que la colocan como el peor estreno de toda la franquicia, muy por debajo de los 56,3 millones que consiguió la película original en 2010 sin ajustar por inflación.

La comparación con las entregas más recientes es aún más dura: Gru 4. Mi villano favorito (2024) arrancó con 122,6 millones en sus cinco primeros días y Minions: El origen de Gru (2022) alcanzó los 123 millones en un periodo similar. La nueva película se queda a menos de la mitad. A nivel global, el arranque es más alentador: la cinta ya acumulaba 62,6 millones de dólares en todo el mundo tras sus dos primeros días, con una recaudación internacional estimada de 87 millones para el fin de semana.

Factores que explican el arranque modesto

Varios elementos han conspirado contra el estreno. El más evidente es el calendario: la película aterrizó en pleno fin de semana del 4 de julio, una fecha tradicionalmente potente para el cine familiar, pero que este año coincidía con el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos, lo que ha disparado los planes al aire libre, las barbacoas y los fuegos artificiales frente a las salas oscuras. A eso se suma la Copa del Mundo de la FIFA, con partidos de eliminatoria de selecciones como Argentina, Francia y Brasil compitiendo por la atención del público.

Tampoco ayuda la competencia directa: Toy Story 5 sigue exhibiéndose con fuerza en su segunda semana y Supergirl mantiene un buen ritmo entre el público juvenil.

Con todo, el presupuesto de Minions & Monsters se sitúa en unos 85 millones de dólares —modesto para los estándares de Illumination—, lo que aleja cualquier fantasma de fracaso económico y apunta más bien a un recorrido largo en salas, donde la franquicia ha demostrado históricamente unas piernas comerciales envidiables.

El caso de Minions & Monsters deja una imagen poco habitual en la industria: la de una franquicia que mejora su nivel artístico justo cuando su tirón comercial da señales de desgaste. Si la calidad sirve para alargar la vida en taquilla, Illumination puede acabar celebrando un triunfo silencioso. Si no, habrá que preguntarse si el público ha empezado a pedirles a los Minions algo más que bananas y caos.

Redactor especializado en redes sociales y comunicación digital, centrado en el análisis de tendencias, plataformas sociales y nuevas formas de consumo de contenidos digitales.

En ActualTV se encarga de la cobertura relacionada con redes sociales, estrategias de comunicación digital y su impacto en el sector del entretenimiento y la cultura audiovisual.

Gonzalo Pérez

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