Laika vuelve a internarse en un territorio donde la animación no se limita a contar historias, sino que convierte cada escenario en una pieza artesanal. El estudio ha presentado el tráiler de Wildwood, su nueva película de stop motion, una fantasía de bosques encantados, cuervos y criaturas parlantes que llegará a los cines de España y Estados Unidos el 23 de octubre de 2026.
El avance presenta una aventura de rescate con una escala considerable, pero mantiene esa apariencia física y minuciosa que distingue a Laika. Los personajes parecen hechos para ser observados de cerca: tienen textura, peso y una expresividad que nace de sus movimientos fotograma a fotograma. La película supone el regreso del estudio a los cines después de varios años sin estrenar una producción de stop motion.
Un rescate que conduce al corazón del bosque
La protagonista de Wildwood es Prue McKeel, una joven que se ve obligada a cruzar los límites del bosque cuando su hermano pequeño es secuestrado por una bandada de cuervos. Lo que comienza como una misión desesperada pronto se transforma en un viaje hacia un mundo oculto, habitado por animales parlantes, forajidos y comunidades enfrentadas por sus propios intereses.
Prue no emprende el camino sola. Su compañero de clase Curtis Mehlberg la acompaña en una incursión que pone a prueba su relación y les obliga a enfrentarse a un entorno mucho más peligroso de lo que imaginaban. El bosque no funciona únicamente como escenario de la aventura: es el espacio donde chocan la ambición, la pérdida y el deseo de proteger aquello que todavía importa.
La historia adapta Las crónicas de Wildwood, la novela escrita por Colin Meloy e ilustrada por Carson Ellis. El libro es el primero de una trilogía completada por Under Wildwood y Wildwood Imperium, aunque la película parte de una historia que puede funcionar como una aventura independiente para quienes no conozcan el material original.
El tráiler apuesta por la atmósfera antes que por explicarlo todo
Una de las decisiones más eficaces del avance es que no intenta resumir por completo las reglas de este universo. En lugar de explicar cada rincón de Wildwood, muestra fragmentos de sus amenazas y deja que el espectador intuya la magnitud del conflicto. Hay pasadizos, criaturas de aspecto inquietante, paisajes cubiertos de vegetación y una sensación constante de que el bosque guarda secretos que no están hechos para los visitantes.
El tono se mueve entre la fantasía familiar y una oscuridad más marcada. Esa combinación ha formado parte de la identidad de Laika desde Los mundos de Coraline, y también puede encontrarse en Kubo y las dos cuerdas mágicas o ParaNorman. En Wildwood, la amenaza no parece depender de un villano convencional, sino de un ecosistema lleno de intereses cruzados y de personajes que no tienen por qué ser completamente buenos o malos.
El primer tráiler también introduce a Alexandra, la madre de Prue, interpretada vocalmente por Carey Mulligan. El personaje está marcado por el dolor y por la desaparición de su hijo, una dimensión dramática que amplía la aventura más allá de la mirada de los dos jóvenes protagonistas. Ese componente emocional puede ser clave para que la película no se quede únicamente en una sucesión de imágenes espectaculares.
Un reparto vocal con nombres de primera línea
La película cuenta con un elenco de voces especialmente llamativo. Peyton Elizabeth Lee interpreta a Prue y Jacob Tremblay pone voz a Curtis, mientras que Carey Mulligan participa como Alexandra. El reparto incluye además a Mahershala Ali, Angela Bassett, Awkwafina, Tom Waits y Richard E. Grant.
En una película de animación, estos nombres no se traducen necesariamente en un reclamo convencional de estrella. Su importancia está en la capacidad de dar personalidad a personajes que, antes de cobrar vida visualmente, dependen de la voz para establecer su carácter. En el caso de Wildwood, el contraste entre los protagonistas jóvenes y las figuras adultas del bosque puede aportar distintas capas al viaje de Prue.
Travis Knight vuelve al territorio de Laika
Detrás de la película se encuentra Travis Knight, que ya dirigió Kubo y las dos cuerdas mágicas para el estudio. Después de ponerse al frente de Bumblebee, su salto a la acción real dentro de la franquicia Transformers, Knight regresa a la técnica que define la identidad de Laika.
El guion corre a cargo de Chris Butler, colaborador habitual del estudio, mientras que la fotografía está firmada por Caleb Deschanel. La combinación de una dirección familiarizada con el stop motion y un diseño visual de gran escala sitúa a Wildwood ante un reto muy concreto: hacer que el espectáculo no eclipse la intimidad de la historia.
La producción llega, además, en un momento interesante para la animación artesanal. El stop motion sigue siendo un proceso más lento y laborioso que la animación digital, pero esa diferencia se ha convertido en una parte esencial de su atractivo. Laika no busca que sus criaturas parezcan perfectas; busca que parezcan tangibles. Las pequeñas irregularidades, las sombras sobre las figuras y el movimiento ligeramente imposible forman parte del lenguaje de sus películas.
La nueva apuesta de Laika para el otoño
El estreno de Wildwood está previsto para el 23 de octubre de 2026 en España, donde llegará de la mano de Beta Fiction, y en Estados Unidos. La fecha coloca la película ante una temporada especialmente competitiva, aunque su propuesta se diferencia de buena parte de los grandes lanzamientos de animación: no depende de una saga conocida por el público ni de una propiedad audiovisual ya consolidada.
Ahí está también su principal riesgo. Adaptar una novela con seguidores ofrece una base de partida, pero no garantiza que una aventura de fantasía oscura encuentre automáticamente a su audiencia en las salas. La película tendrá que convencer a quienes ya conocen los libros y, al mismo tiempo, presentarse como una puerta de entrada para espectadores que solo buscan una historia visualmente distinta.
El tráiler deja claro que Laika vuelve a confiar en sus fortalezas: un mundo con personalidad, criaturas capaces de provocar fascinación e inquietud y una animación que reclama ser contemplada en pantalla grande. La respuesta dependerá de cómo encajen ese despliegue visual y el conflicto familiar de Prue, pero el regreso del estudio ya tiene una fecha marcada: el bosque abrirá sus puertas en otoño.




