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Vicente Vallés califica de “trampeo político” recurrir a la Diputación Permanente para aprobar decretos de vivienda rechazados por el Congreso

Vicente Vallés cuestiona en 'El Hormiguero' el uso de la Diputación Permanente tras el rechazo de los decretos de vivienda.

Vicente Vallés aprovechó su visita a El Hormiguero para poner el foco en una de las maniobras parlamentarias más controvertidas de la actualidad: recurrir a la Diputación Permanente para sacar adelante unos decretos de vivienda que ya habían sido rechazados por el pleno del Congreso. El presentador de Antena 3 Noticias 2 describió el procedimiento como un «trampeo político» y evitó pronunciarse sobre si puede ser ilegal.

La crítica de Vallés se apoyó en una comparación directa entre los dos órganos. Mientras el pleno del Congreso reúne a los 350 diputados, la Diputación Permanente es un órgano mucho más reducido, integrado por alrededor de 68 parlamentarios, que mantiene la actividad de la Cámara cuando esta no está reunida o se encuentra disuelta.

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Qué cuestiona Vallés del uso de la Diputación Permanente

El argumento del periodista no se centró tanto en la legalidad formal del procedimiento como en su sentido político. A su juicio, resulta incoherente que una medida rechazada por el conjunto del Congreso pueda terminar aprobándose a través de un órgano que representa a una parte mucho menor de la Cámara.

La Diputación Permanente no es un mecanismo creado específicamente para sortear votaciones parlamentarias. Su función es garantizar la continuidad institucional en periodos en los que el pleno no puede reunirse, aunque el debate sobre sus competencias adquiere una dimensión especial cuando se utiliza para tramitar decisiones de gran impacto social.

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Ahí se encuentra la principal cuestión que queda abierta: no solo qué herramientas permite el reglamento, sino qué lectura política tiene emplearlas después de que el pleno haya rechazado una iniciativa. Vallés prefirió no resolver públicamente el debate jurídico, pero sí cuestionó la legitimidad política de la maniobra.

La vivienda no tendrá una solución inmediata

El periodista también puso distancia frente a las promesas de resultados rápidos en materia de vivienda. Durante la conversación, señaló que el problema no puede resolverse en un año y apuntó a la construcción de más viviendas como una de las vías inevitables para aumentar la oferta.

Ese planteamiento introduce una diferencia importante entre las medidas de efecto inmediato y las políticas estructurales. Algunas decisiones pueden modificar de forma rápida las condiciones del mercado, pero eso no significa necesariamente que sus consecuencias sean positivas para todos los ciudadanos ni que resuelvan el desequilibrio entre oferta y demanda.

La intervención de Vallés llegó en un momento en el que la vivienda se ha convertido en uno de los principales ejes de la discusión política. Su comentario desplaza el foco desde el enfrentamiento parlamentario hacia una cuestión más difícil de resolver: qué medidas pueden aliviar la situación a corto plazo y cuáles requieren años para producir resultados.

Elecciones, debates y una campaña que ya ha empezado

La conversación también abordó el posible adelanto electoral y la proximidad de los días previos al 29 de noviembre. Vallés sostuvo que España lleva prácticamente un año instalada en campaña, una situación que, según explicó, obliga a los profesionales de la información a adaptarse con rapidez a los cambios políticos.

El presentador defendió que los partidos alcancen acuerdos para celebrar los debates electorales propuestos por distintos medios, entre ellos Atresmedia. Cuando Pablo Motos planteó la posibilidad de que él mismo ejerciera como moderador, Vallés respondió con humor, aunque no descartó que esa responsabilidad pudiera acabar recayendo sobre él.

Su comentario refleja además una de las tensiones habituales de las campañas: los medios reclaman debates y los partidos negocian sus condiciones, mientras los periodistas que podrían moderarlos quedan vinculados a la cobertura informativa de las mismas formaciones a las que deben someter a preguntas.

La advertencia sobre el voto por correo

Vallés se mostró especialmente crítico con las dudas lanzadas sobre el sistema de voto por correo por Isabel Díaz Ayuso, Santiago Abascal y Alberto Núñez Feijóo. El periodista consideró que cuestionar un procedimiento electoral exige aportar pruebas, porque una insinuación sin evidencias puede extenderse con rapidez a través de las redes sociales y los medios de comunicación.

La advertencia tiene una consecuencia práctica: poner en duda la limpieza de unas elecciones sin pruebas puede hacer que parte de la ciudadanía perciba como fraudulento un proceso que no ha sido demostrado como tal. Frente a esa sospecha, Vallés defendió que los ciudadanos pueden votar con normalidad tanto en urna como por correo.

El asunto cobra mayor relevancia en periodo electoral, cuando cualquier mensaje sobre fraude puede circular mucho más deprisa que las explicaciones institucionales. La responsabilidad de los partidos, según la lógica de su intervención, no se limita a movilizar a sus votantes, sino también a no deteriorar sin pruebas la confianza en el sistema.

Del periodismo al mundo del espionaje

La visita a El Hormiguero también sirvió para presentar Espías: clave secreta, la serie documental de Onda Cero Podcast en la que Vallés repasa historias de agentes dobles, operaciones encubiertas y traiciones del siglo XX con un tratamiento cercano al thriller.

El periodista explicó que le atrae la figura del espía porque comparte con el reportero una relación constante con la información, aunque con objetivos opuestos. Mientras el agente transmite sus conocimientos a personas concretas que deben conocerlos, el periodista intenta hacerlos llegar al conjunto de la sociedad.

Entre los casos que aborda el proyecto aparece Joan Pujol García, el catalán que construyó una red ficticia de agentes y logró convencer al mando nazi de que el desembarco aliado se produciría en Calais en lugar de Normandía. También habló de los llamados espías ilegales soviéticos, enviados a otros países con identidades civiles y activados después de años de vida aparentemente normal.

Kim Philby, el topo que buscaba a otros topos

Preguntado por su espía favorito, Vallés eligió a Kim Philby, miembro del servicio secreto británico que trabajó para la Unión Soviética. Su caso resume uno de los elementos más atractivos del espionaje: durante un periodo llegó a encargarse de localizar infiltrados soviéticos dentro del MI6 mientras él mismo actuaba como topo.

La conversación derivó también hacia los servicios de inteligencia actuales. Vallés mencionó la capacidad del Mosad para obtener información sobre países árabes considerados enemigos de Israel, el conocimiento de la CIA sobre Rusia y el papel del CNI en la lucha contra ETA y, posteriormente, contra el terrorismo islamista.

Entre la promoción de su nuevo proyecto y el análisis de la actualidad, la entrevista dejó una idea común: tanto el espionaje como la política dependen de cómo se obtiene, se interpreta y se comunica la información. En el caso de los decretos de vivienda y del voto por correo, Vallés situó el problema precisamente en el terreno de la confianza pública.

María López
María López
María López es redactora de ActualTV especializada en televisión, cine, series y cultura audiovisual. Licenciada en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense de Madrid, ha desarrollado su trayectoria en medios españoles cubriendo actualidad televisiva, estrenos, programación, industria audiovisual y contenidos de entretenimiento. En ActualTV escribe sobre televisión, cine, plataformas de streaming y cultura pop, con enfoque en España y en la forma en que los nuevos formatos audiovisuales conectan con las audiencias.
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