El Spain Audiovisual Hub no terminará con el cierre de la actual etapa de los fondos europeos. El Gobierno ha anunciado que la política tendrá continuidad en 2027 y más allá a través del programa España Crece, con la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT) y el Instituto de Crédito Oficial (ICO) entre las herramientas que deberán sostener la financiación y el crecimiento del sector. El anuncio lo realizó Óscar López durante el Festival de San Sebastián y está recogido en la comunicación oficial del Ministerio para la Transformación Digital.
La continuidad es relevante, pero conviene separar lo confirmado de lo que todavía falta. El Gobierno no ha anunciado una cantidad concreta de España Crece reservada al sector audiovisual. La nota oficial confirma el vehículo y la participación de ICO y SETT, pero no establece una bolsa específica para cine, televisión, animación, videojuegos o tecnología audiovisual.
Ese matiz importa porque España Crece es un programa mucho más amplio que el audiovisual.
España Crece tiene 13.691 millones de recursos iniciales, pero no son una bolsa audiovisual
La estrategia oficial de España Crece establece 10.891 millones de euros para ampliar el capital del ICO y otros 2.800 millones en transferencias no reembolsables destinadas a cubrir el componente concesional de las operaciones. El periodo de aplicación de estas últimas será de diez años, según la Orden ECM/728/2026 publicada en el BOE.
El objetivo global anunciado por el Gobierno es todavía mayor: utilizar esos recursos y la coinversión privada para movilizar alrededor de 120.000 millones de euros de inversión productiva. Pero esos 120.000 millones corresponden al conjunto de España Crece, no al Spain Audiovisual Hub.
La regulación tampoco crea una categoría presupuestaria específica denominada “audiovisual”. El BOE organiza las operaciones alrededor de sectores con potencial transformador, vivienda, inversiones verdes, financiación de pymes y otras prioridades estratégicas. Además, establece que las operaciones deberán realizarse preferentemente en cofinanciación con el sector privado y que, con carácter general, la participación del ICO permanecerá por debajo del 50% cuando exista esa coinversión.
Por tanto, el anuncio de San Sebastián confirma una vía para prolongar la financiación pública, pero todavía no permite afirmar cuántos millones de España Crece acabarán específicamente en empresas audiovisuales.
La etapa anterior sí tenía una facilidad audiovisual identificable
El contraste con el modelo que ahora termina ayuda a entender el cambio. La arquitectura del Plan de Recuperación había contemplado una Facilidad Audiovisual Hub de 1.712 millones de euros para financiar empresas del sector, aunque la gestión y los importes quedaron posteriormente afectados por la creación de la SETT y la reorganización de instrumentos.
La segunda fase del Hub también ha empezado a cambiar la forma de apoyar al sector. La SETT asegura haber movilizado más de 450 millones de euros en inversiones audiovisuales nacionales e internacionales y utilizó precisamente San Sebastián para hacer balance del modelo.
Otra referencia permite ver la lógica público-privada con más detalle: durante los últimos doce meses, la SETT destinó 215,6 millones de euros a cine, televisión, videojuegos y nuevas tecnologías, operaciones que movilizaron otros 230 millones de inversión privada.

De financiar proyectos a construir empresas y propiedad intelectual
Algunas operaciones recientes muestran que el objetivo ya no consiste únicamente en financiar una película concreta. La SETT invirtió 3,9 millones de euros en Impulse Studio, dentro de una operación de ocho millones, para crear en Madrid una estructura que reúna inversión, producción, infraestructura y distribución. La operación fue anunciada oficialmente por la SETT en julio.
En mayo, el Gobierno aprobó además una inversión pública de 98 millones de euros en Aurora Media Inversiones, sociedad en la que la SETT participa con un 49% y cuyo objetivo declarado es construir un grupo europeo de ficción audiovisual con base española.
La propiedad intelectual también aparece explícitamente en otras operaciones. En Amuse Labs, por ejemplo, la SETT justificó una inversión de 6,4 millones de euros señalando que la nueva compañía no actuaría únicamente como desarrolladora de animación, sino que sería propietaria de las obras y podría explotar licencias y merchandising.
Esa evolución conecta con una cuestión que ya analizamos en ActualTV: España ha ganado capacidad para atraer rodajes, pero la siguiente batalla industrial consiste en conseguir que también permanezcan aquí empresas, derechos, tecnología y propiedad intelectual.
Por eso el anuncio realizado en San Sebastián abre una etapa importante, pero todavía incompleta. Sabemos que el Spain Audiovisual Hub continuará más allá de 2026 y que España Crece, ICO y SETT formarán parte del siguiente modelo. Sabemos también que el Estado está desplazando parte de su estrategia hacia inversión, coinversión y crecimiento empresarial.
Lo que todavía no sabemos es probablemente el dato más importante para medir esa nueva fase: cuánto capital de España Crece acabará reservado al audiovisual, mediante qué instrumentos concretos y bajo qué condiciones podrán acceder las empresas.
Esa será la cifra que convierta el anuncio de continuidad en una política industrial realmente medible.




