Ridley Scott olvida Gladiator II y dice que su nueva película es su mejor obra desde Marte
Ridley Scott no es precisamente conocido por practicar la modestia. A sus 88 años, el director británico sigue siendo una de las personalidades más directas y autoconfiadas de Hollywood, y cada vez que estrena película no duda en colmarla de elogios que harían sonrojar a cualquier otro cineasta. Lo lleva haciendo décadas y, a juzgar por sus últimas declaraciones, no tiene intención de cambiar de costumbre. La diferencia ahora es que su nueva ronda de autohalagos deja en una posición incómoda a su anterior criatura: Gladiator II.
Según ha revelado el cineasta en una entrevista con The Buyer, La constelación del perro (The Dog Stars), su regreso a la ciencia ficción, es “probablemente la mejor película que he hecho desde Marte”. La frase, pronunciada con el entusiasmo característico de Scott, tiene una implicación inevitable: arrincona por completo a Gladiator II, la secuela que hace apenas dos años el propio director definió como “lo mejor que he hecho nunca”.
Qué es La constelación del perro, la nueva apuesta de ciencia ficción de Scott
La constelación del perro adapta la novela homónima de Peter Heller publicada en 2012, una historia ambientada en un mundo devastado por una pandemia de gripe que ha exterminado a la mayor parte de la civilización. El protagonista es Hig, un piloto civil interpretado por Jacob Elordi que malvive en un hangar abandonado junto a su perro y un exmarine de carácter áspero llamado Bangley, al que da vida Josh Brolin. Su rutina de supervivencia da un vuelco cuando una misteriosa transmisión de radio empuja a Hig a aventurarse en lo desconocido en busca de otros supervivientes.
El reparto lo completan Margaret Qualley como Cima, una médica que se cruza en el camino del protagonista; Guy Pearce como Pops, un antiguo miembro de los Navy SEAL y padre de Cima; Benedict Wong; y Allison Janney. El guion corre a cargo de Mark L. Smith y Christopher Wilkinson, y la producción ha recaído en Scott Free Productions con un presupuesto estimado en torno a los 100 millones de dólares.
La constelación del perro supone el regreso de Ridley Scott a la ciencia ficción casi una década después. Su última incursión en el género fue Alien: Covenant (2017), y aunque el director ha transitado desde entonces por el drama histórico (El último duelo, Napoleón), el thriller (Todo el dinero del mundo) y el biopic (La casa Gucci), el espacio y los futuros distópicos siguen siendo el territorio donde el cineasta británico se mueve con más comodidad.
El problema de decir siempre que tu última película es la mejor
El entusiasmo de Scott con sus propios proyectos es legendario, pero en esta ocasión choca frontalmente con lo que él mismo declaró durante la promoción de Gladiator II. En otoño de 2024, el director aseguró a la revista Empire que la secuela de su clásico del año 2000 era “lo mejor que he hecho nunca” y, en declaraciones a Associated Press, remató: “Creo que es mi mejor película”.
No era la primera vez que el cineasta se deshacía en elogios hacia su propio trabajo. Ya en su momento calificó La teniente O’Neil como “la película más pro-femenina jamás realizada” y habitualmente defiende que la mayoría del cine actual palidece frente a su propia filmografía. Pero lo llamativo ahora es que, al fijar el listón en Marte (2015), Scott está reconociendo implícitamente que Gladiator II no alcanzó el nivel que él mismo le atribuyó antes de su estreno.
La secuela de Gladiator, protagonizada por Paul Mescal, Pedro Pascal y Denzel Washington, recaudó más de 462 millones de dólares en taquilla mundial y obtuvo nominaciones al Oscar y al Globo de Oro, pero dividió a la crítica y no logró el fervor unánime de la película original. Scott, que ya está trabajando en el guion de Gladiator III, parece haber decidido que su nueva criatura de ciencia ficción merece ocupar un escalón más alto en su trayectoria.
Un estreno veraniego que invita a la cautela
Pese a la confianza que Scott deposita en La constelación del perro, hay un detalle que invita a moderar las expectativas: la fecha de estreno. 20th Century Studios (filial de Disney) la lanzará el 28 de agosto de 2026 en Estados Unidos y el 26 de agosto en España, una ventana que tradicionalmente los estudios reservan para títulos con menos ambición comercial, justo antes de que arranque la temporada de premios otoñal.
Originalmente, la película tenía previsto su estreno para el 27 de marzo de 2026, pero Disney reorganizó su calendario el pasado diciembre y la desplazó al final del verano. No es necesariamente una señal de desconfianza, pero sí un movimiento que contrasta con las declaraciones del director. La constelación del perro tuvo una producción intensa: el rodaje arrancó en abril de 2025 en los Alpes italianos, pasó por los estudios Cinecittà en Roma y concluyó a finales de junio de ese mismo año. En total, menos de catorce meses entre el fin del rodaje y el estreno, un ritmo endiablado para una superproducción de estas dimensiones.
El propio Scott ha reconocido que el proyecto llegó a sus manos casi por sorpresa. Tras la pausa del biopic de los Bee Gees que iba a dirigir para Paramount, el cineasta se volcó en esta distopía, que describió en su momento como “un libro maravilloso” situado “en una línea similar a The Martian por su sencillez y dramatismo”. La comparación con Marte no es nueva, pero ahora llega con más peso: Scott no solo emparenta las dos películas en tono, sino que las coloca a la misma altura creativa.
Scott contra sí mismo: el arte de la promoción sin red
La contradicción entre lo que Scott dijo de Gladiator II en 2024 y lo que afirma ahora sobre La constelación del perro no es tanto un desliz como una seña de identidad. El director lleva décadas practicando una promoción sin filtros que convierte cada entrevista en un espectáculo. Lo hacía cuando defendía que Gladiator II era su mejor obra, lo hizo al calificar Napoleón como un proyecto que llevaba años persiguiendo y lo repite ahora con su regreso a la ciencia ficción.
La pregunta que sobrevuela todo este ruido promocional es si La constelación del perro estará realmente a la altura de Marte, una película que recaudó más de 630 millones de dólares, obtuvo siete nominaciones al Oscar y sigue siendo uno de los títulos más queridos del cine de ciencia ficción reciente. Scott tiene a su favor un reparto sólido, un material literario con pedigrí y el regreso al género que mejor domina. En su contra, una fecha de estreno discreta y la sombra de unas declaraciones que, cada dos años, vuelven a subir el listón hasta dejarlo en una altura difícil de alcanzar.
Con Ridley Scott, la hipérbole es parte del contrato. El público ya lo sabe y, a sus 88 años, al director le importa más bien poco lo que opine nadie de sus proclamas. Lo único que cuenta es lo que ocurra cuando se apaguen las luces de la sala. Y en ese terreno, Scott se la juega a finales de agosto con una historia de perros, pandemias y supervivencia que, si cumple lo que promete, podría devolverle al lugar del que nunca debió bajarse.

María López es redactora de ActualTV especializada en televisión, cine, series y cultura audiovisual. Licenciada en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense de Madrid, ha desarrollado su trayectoria en medios españoles cubriendo actualidad televisiva, estrenos, programación, industria audiovisual y contenidos de entretenimiento.
En ActualTV escribe sobre televisión, cine, plataformas de streaming y cultura pop, con enfoque en España y en la forma en que los nuevos formatos audiovisuales conectan con las audiencias.
