Pixar cambiará de presidente el 4 de enero de 2027. Jonathan Garson sustituirá a Jim Morris, que deja la gestión diaria después de doce años al frente del estudio y pasa a ocupar el puesto de presidente emérito. Disney prepara así un relevo en la dirección de una de sus marcas cinematográficas más importantes, aunque el movimiento no supone un cambio completo del equipo creativo.
Garson, hasta ahora director general de Pixar, asumirá la supervisión de las operaciones y de la producción: productores, responsables de departamento y posproducción. Pete Docter seguirá como director creativo, mientras que Jonas Rivera ampliará sus atribuciones como vicepresidente ejecutivo de creatividad, con responsabilidades sobre los cineastas y el desarrollo de proyectos. Los cambios fueron anunciados el 4 de noviembre y entrarán en vigor a comienzos del próximo año, según la información publicada por Variety.
La distinción importa. El nuevo presidente tendrá un papel central en cómo se organizan y producen las películas, pero no sustituye a Docter como responsable último de la orientación creativa. Pixar separa así la sucesión empresarial de la continuidad artística, con Rivera como una pieza adicional en la coordinación de los proyectos.
Un relevo preparado desde dentro de Pixar
Garson conoce bien la estructura del estudio. Llegó a Pixar en 2010 y antes había desarrollado buena parte de su carrera en Disney, donde trabajó en marketing, coordinación entre divisiones y planificación de franquicias. En Pixar dirigió también las áreas de marketing mundial y franquicias antes de convertirse en director general. Su trayectoria recogida por el propio estudio explica por qué la compañía ha optado por un ejecutivo familiarizado tanto con la producción como con la explotación de sus propiedades.
Morris, por su parte, se incorporó a Pixar en 2005 después de una larga experiencia en Industrial Light & Magic y Lucas Digital. Fue el segundo presidente de la compañía después de Ed Catmull y ha dirigido su etapa más reciente, incluida la expansión de Disney+ y el posterior refuerzo de los estrenos cinematográficos. Con su nuevo cargo no desaparece del estudio: continuará vinculado a la formación de talento y a iniciativas tecnológicas, además de mantenerse como productor ejecutivo de ‘Los Increíbles 3’.
La nueva distribución de responsabilidades también da más peso a Rivera, un veterano creativo del estudio. Su función ampliada consiste en acompañar a los directores y los departamentos responsables del desarrollo, en colaboración con Docter. No se ha anunciado que vaya a sustituir al director creativo ni que se modifique la línea de proyectos ya comunicada.
El calendario que heredará Jonathan Garson
La transición llega después de que ‘Toy Story 5’ superase los 1.100 millones de dólares de recaudación mundial, según las cifras recogidas por la información sobre el relevo. El éxito de Woody y Buzz da a Pixar una base comercial muy sólida, pero no elimina la cuestión que acompaña al estudio desde hace años: cómo equilibrar sus franquicias consolidadas con películas originales capaces de abrir nuevos caminos.
Garson estrenará su presidencia con ‘Gatto’ en el horizonte, una propuesta original de Enrico Casarosa ambientada en Venecia y prevista para marzo de 2027 en el calendario estadounidense. Después llegarán ‘Ghost Market’, anunciada para marzo de 2028, y ‘Los Increíbles 3’, programada para junio del mismo año. La convivencia de proyectos nuevos y secuelas ya está definida antes de que se produzca el cambio de presidente.
Sería precipitado presentar el nombramiento como el comienzo de una nueva estrategia artística: Disney no ha anunciado una reorganización del calendario ni un giro en los criterios de selección de historias. Lo que sí cambia es quién se encargará de que esas películas salgan adelante y cómo se reparte el trabajo entre producción y creatividad. El primer examen del nuevo organigrama llegará con los estrenos de 2027 y 2028, no con una promesa de transformación que la compañía todavía no ha hecho.



