Atresmedia cerró los nueve primeros meses de 2026 con 724,3 millones de euros de ingresos, un 4 % más que un año antes, y un beneficio neto de 53,8 millones, un 15,2 % inferior. Las cuentas comunicadas el 22 de octubre dibujan un grupo que factura más mientras desplaza parte de su crecimiento hacia actividades ajenas a la publicidad audiovisual tradicional.
La diferencia entre ambas tasas se entiende mejor al mirar las partidas. Los ingresos avanzaron desde los 696,5 millones de 2025, pero el beneficio descendió desde 63,5 millones. Atresmedia atribuye buena parte de esa caída a un ingreso contabilizado el año pasado: los intereses de demora vinculados a una sentencia favorable en su litigio fiscal con la Agencia Tributaria.
También conviene distinguir el resultado bruto de explotación ordinario, que sube un 1,2 % hasta 91,3 millones, del EBITDA ajustado, que baja un 2,3 % hasta 88,2 millones. La compañía utiliza este último para excluir el efecto de la norma contable NIIF 16 en el negocio recién adquirido de publicidad exterior.
La publicidad audiovisual retrocede mientras crecen los contenidos
El dato que mejor retrata el cambio está dentro del área audiovisual. Sus ingresos aumentaron un 2,2 %, hasta los 657,5 millones de euros, pese a que la publicidad en contenidos audiovisuales bajó un 1,8 %, hasta los 519,4 millones. Sigue siendo, con mucha diferencia, el principal ingreso de esa división, pero ya no explica por sí sola su evolución.
En cambio, producción y distribución de contenidos aportaron 79,5 millones, un 7,2 % más. Aquí se incluyen las ventas internacionales de programas y series, el negocio de suscripción y comercialización de Atresplayer y la actividad cinematográfica. Son negocios distintos, con calendarios y modelos de monetización propios, que permiten rentabilizar una producción más allá de su primera emisión.

El tercer motor es todavía más llamativo en porcentaje: la rúbrica de otros ingresos audiovisuales subió un 45,7 %, hasta 59 millones. Incluye eventos, licencias, derechos editoriales y Waynabox. Su principal impulso procede de la incorporación de Last Lap al negocio de eventos desde julio de 2025. Parte de esta subida responde, por tanto, a un cambio en las sociedades integradas en el grupo, no únicamente a un crecimiento orgánico de las mismas actividades.
AMVIA abre una vía de ingresos fuera de las pantallas
Fuera del audiovisual aparece AMVIA, la antigua Clear Channel España, cuya adquisición completó Atresmedia en agosto. En dos meses de integración, su actividad de publicidad exterior aportó 12,8 millones de euros. La operación amplía el catálogo comercial del grupo hacia marquesinas, mobiliario urbano y soportes digitales en la calle, además de televisión y medios online.
La compañía había presentado días antes su plan de expansión de AMVIA y sus 28.000 soportes publicitarios. Ese antecedente permite entender por qué la compra importa más que su aportación parcial a las cuentas de septiembre: supone integrar un negocio con clientes, instalaciones y costes distintos de los de un canal de televisión.
Mientras tanto, la radio se mantuvo prácticamente estable, con 60,4 millones de ingresos frente a 60,3 millones un año antes. Atresmedia también reivindica su posición en televisión, con una cuota conjunta del 24,9 % en los nueve primeros meses, según la medición citada por la empresa. La audiencia continúa sosteniendo su capacidad de comercialización, aunque sus ingresos publicitarios audiovisuales hayan retrocedido.
Fever refuerza la caja, pero no engorda el beneficio consolidado
La venta de la participación en Fever, formalizada en septiembre, se cerró por unos 227 millones de euros. Generó una plusvalía neta de 205 millones que, bajo las normas contables aplicadas, se registró directamente en el patrimonio neto consolidado, no en el beneficio del periodo.
Con esa desinversión, Atresmedia terminó septiembre con una posición financiera neta positiva de 233,2 millones, tras la compra de AMVIA y el pago de dividendos en junio. El consejo ha propuesto además otro dividendo de 0,83 euros por acción para diciembre, sujeto a aprobación en la junta convocada para el 18 de noviembre.
La lectura industrial de estas cuentas es concreta: el motor publicitario audiovisual sigue siendo mayoritario, pero el crecimiento adicional procede de contenidos, eventos y publicidad exterior. En los próximos resultados será decisivo comprobar cuánto aportan esos negocios en un periodo comparable y cómo se traduce su mayor peso en rentabilidad. Todas las cifras de base constan en el informe corporativo de enero a septiembre de 2026.



