Los Looney Tunes tendrán una nueva oportunidad en el cine y, esta vez, el punto de partida se aleja de sus habituales persecuciones. Warner Bros. Pictures Animation desarrolla una película inspirada en la fórmula de los atracos de ‘Ocean’s Eleven’, un proyecto que aparece en un momento especialmente delicado para la organización del negocio de animación del estudio.
La información forma parte de una investigación publicada por TheWrap sobre la convivencia de los distintos sellos de animación bajo Skydance. Por ahora, la referencia a la saga de robos es la única pista creativa conocida: no hay argumento detallado, director, guionistas, reparto de voces ni fecha de estreno anunciados. Tampoco está confirmado qué personajes de la familia Looney Tunes protagonizarán la película.
La comparación, aun así, tiene su gracia. ‘Ocean’s Eleven’ organiza su espectáculo alrededor de una banda de especialistas que debe ejecutar un plan preciso. El humor de los Looney Tunes acostumbra a nacer justo de lo contrario: personajes impulsivos, rivalidades interminables e inventos que hacen saltar por los aires cualquier cálculo. Llevar ambas tradiciones a un largometraje abre una posibilidad narrativa interesante, siempre que la película encuentre algo más que una sucesión de bromas sobre ladrones.
Una película de atracos sin banda confirmada
Es tentador imaginar a Bugs Bunny dirigiendo la operación, al Pato Lucas intentando apropiarse del botín o al Coyote aportando una de sus máquinas de dudosa eficacia. Pero eso, de momento, pertenece exclusivamente al terreno de las posibilidades. Warner no ha confirmado la presencia de ninguno de ellos ni si la película adoptará la animación tradicional, una técnica digital o una mezcla con imagen real.
El atractivo del concepto está en una cuestión de estructura. En los cortos clásicos, los personajes no necesitan mucho tiempo para desencadenar una catástrofe cómica. Una historia de atracos, en cambio, pide establecer un objetivo, repartir funciones, introducir obstáculos y hacer que la operación avance hasta su desenlace. La dificultad no consiste simplemente en llevar a los Looney Tunes a otro género, sino en conservar su anarquía sin perder el hilo de una película larga.
Warner ya ha comprobado lo complicado que puede ser encontrar un camino cinematográfico para estos personajes. El recorrido de ‘Coyote vs. ACME’ estuvo marcado por la decisión inicial de archivar una película terminada y por su posterior rescate para la distribución. Aquel caso convirtió el destino comercial de una comedia con el Coyote en un debate mucho mayor sobre cómo los estudios gestionan sus obras y sus franquicias.
Tres estudios de animación bajo el mismo techo
El nuevo proyecto llega precisamente cuando Skydance reúne bajo su estructura Warner Bros. Pictures Animation, Paramount Animation y Skydance Animation. La intención comunicada hasta ahora es que los tres sellos continúen trabajando por separado, aunque los detalles de esa coexistencia todavía están definiéndose. No es una cuestión menor: cada división dispone de marcas, proyectos, equipos y formas de producción diferentes.
La cartera de Warner incluye, además de los nuevos Looney Tunes, otra película de Tom y Jerry, un proyecto animado de Los Picapiedra y un largometraje dedicado a Speedy Gonzales con Jorge R. Gutiérrez. También figuran entre sus desarrollos ‘Meerkats’, vinculado a Colin Trevorrow, y una nueva propuesta de ‘ThunderCats’. Que todas esas ideas estén en marcha no significa que tengan asegurado su estreno: todavía deben superar las decisiones habituales de desarrollo, financiación y producción.
Ahí se juega la verdadera incógnita de los Looney Tunes. El concepto de una banda de atracadores ofrece una identidad reconocible y permite reunir a varios personajes sin depender de una estrella de acción real. Pero será el equipo creativo, cuando se anuncie, el que determine si esa premisa se convierte en una película con entidad propia. Por ahora, hay una idea de largometraje, no un estreno cerrado.




