Disney ha utilizado la D23 de 2026 para enseñar buena parte de su futuro cinematográfico. Hay una nueva Frozen, otra Coco, otra Los Increíbles, regreso de Ice Age, continuación de Lilo & Stitch, nuevos X-Men, otra película de Star Wars, cine de Bluey, una nueva versión de Enredados y otra película de Los Simpson. Vistos por separado son anuncios. Juntos permiten hacer una pregunta bastante más útil.
¿Qué proporción del futuro que Disney acaba de enseñar depende realmente de historias y personajes que el público ya conoce?
El recuento realizado por ActualTV sobre 17 largometrajes futuros destacados durante el Disney Entertainment Showcase y en la información oficial publicada alrededor del evento deja un resultado claro: 13 parten de una propiedad intelectual preexistente y cuatro son originales. Un 76,5% frente a un 23,5%. La selección y los proyectos se han comprobado en el resumen oficial de Disney y en la recapitulación publicada por D23.
El dato no demuestra que Disney haya dejado de crear historias nuevas. Sí permite medir algo que normalmente queda reducido a una impresión: cuando la compañía reúne sus grandes apuestas cinematográficas ante sus seguidores, tres de cada cuatro títulos de esta muestra llegan con reconocimiento de marca incorporado.
Cómo hemos calculado el 76,5%
La muestra incluye los largometrajes futuros que Disney destacó en su gran presentación audiovisual de D23, junto a Clay y Hexed, dos producciones originales de Disney Animation presentes en la cobertura oficial del evento.
Hemos excluido series, videojuegos, producciones teatrales, documentales, películas ya estrenadas y proyectos que no recibieron una presentación cinematográfica suficiente como para integrarlos con un criterio homogéneo.
ActualTV considera propiedad intelectual preexistente cualquier secuela, adaptación, nueva versión o nueva película situada dentro de una marca, personaje o universo previamente explotado. Que una película tenga argumento y personajes nuevos no la convierte en una propiedad original si pertenece, por ejemplo, a Star Wars o Marvel.
El resultado es este:
| Largometraje | Clasificación |
|---|---|
| Nueva película de Los Simpson | Propiedad existente |
| Lilo & Stitch 2 | Propiedad existente |
| The Bluey Movie | Propiedad existente |
| Ice Age: Boiling Point | Propiedad existente |
| Enredados, acción real | Propiedad existente |
| Los Increíbles 3 | Propiedad existente |
| Coco 2 | Propiedad existente |
| Ghost Market | Original |
| Gatto | Original |
| Romy & Michele 2 | Propiedad existente |
| Avengers: Doomsday | Propiedad existente |
| Nueva película de X-Men | Propiedad existente |
| Star Wars: Starfighter | Propiedad existente |
| Zootrópolis 3 | Propiedad existente |
| Frozen 3 | Propiedad existente |
| Clay | Original |
| Hexed | Original |
Cálculo propio de ActualTV: 13 de 17 títulos, el 76,5%, utilizan propiedad intelectual preexistente. Cuatro de 17, el 23,5%, son originales.
Disney identifica expresamente Ghost Market como una nueva película original de Pixar, mientras que Pixar describe Gatto como una aventura animada original. Disney también presenta Hexed como una producción original y Clay como una nueva historia original de Disney Animation.
El recuento no representa cada película que Disney producirá entre 2026 y 2029. Representa esta muestra concreta del escaparate de D23, que es precisamente lo que permite que la metodología sea comprobable y no una afirmación genérica sobre todo el estudio.
El dato no cuenta una crisis creativa por sí solo
La lectura más fácil sería detenerse en el porcentaje y concluir que Disney vive de secuelas. Es tentador, y ActualTV ya ha analizado anteriormente la creciente dependencia del grupo respecto a sus grandes sagas. Pero D23 permite añadir ahora una capa que convierte esa discusión creativa en una historia también empresarial.
Once días antes del gran escaparate de Anaheim, el consejero delegado de Disney, Josh D’Amaro, explicó a los inversores las prioridades de su nueva etapa. En el comentario oficial de resultados del tercer trimestre fiscal, situó entre ellas la inversión en creatividad y propiedad intelectual de primer nivel y defendió un modelo en el que Disney coordina franquicias, tecnología y experiencias dentro de una misma compañía.
La palabra importante ahí no es “secuela”. Es ecosistema.
Para Disney, una gran película no termina cuando desaparece de las salas. Puede alimentar Disney+, vender productos, convertirse en una atracción, aparecer en un crucero, generar videojuegos y mantener activa una comunidad durante años.
D23 enseña películas. Los resultados financieros explican por qué determinadas películas tienen mucho más valor para Disney que el dinero obtenido en taquilla.

Toy Story explica mejor la estrategia que cualquier discurso sobre nostalgia
D’Amaro utilizó precisamente Toy Story 5 para explicar la lógica del grupo.
Según los datos presentados por la propia compañía, las cinco películas de Toy Story han generado más de 4.000 millones de dólares en taquilla mundial y más de 2.000 millones de horas reproducidas en Disney+. La franquicia produce además más de 1.000 millones de dólares anuales en ventas minoristas globales y está presente en cuatro áreas temáticas, 19 atracciones y dos hoteles de Disney.
ActualTV ya había observado este verano cómo Toy Story 5 reforzaba comercialmente el valor de las franquicias consolidadas de Pixar. D23 permite comprobar que esa lógica no se limita a Woody y Buzz.
Una nueva Frozen no es únicamente otra entrada para el cine. Una nueva Lilo & Stitch tampoco. En una compañía como Disney, cada título puede incorporarse a varias líneas de negocio al mismo tiempo.
Una historia completamente nueva tiene que construir ese reconocimiento desde cero. Una franquicia llega con buena parte de la infraestructura emocional y comercial ya levantada.
Disney dice algo todavía más revelador sobre sus fracasos
La explicación empresarial se vuelve más interesante cuando las películas no cumplen las expectativas.
En sus últimos resultados, Disney reconoció que The Mandalorian and Grogu y la versión de acción real de Vaiana no habían alcanzado las expectativas de taquilla de la compañía. Pero D’Amaro añadió que las inversiones realizadas en esas propiedades seguían generando actividad en otras áreas del grupo. En el caso de Star Wars, citó ventas de productos, atracciones y videojuegos.
Eso cambia la pregunta habitual sobre si una película ha funcionado.
Para un estudio sin parques, cruceros, tiendas, streaming y una enorme estructura de licencias, un resultado cinematográfico decepcionante puede cerrar rápidamente una línea de inversión. Disney dispone de más lugares en los que recuperar y multiplicar el valor de una marca conocida.
No convierte automáticamente cualquier secuela en buen negocio. Tampoco elimina el riesgo de saturar al público. Sí ayuda a explicar por qué su estructura ofrece incentivos económicos para regresar una y otra vez a determinados universos.
Pixar mantiene una vía original dentro de ese modelo
El 23,5% restante es importante porque impide convertir el recuento en una caricatura.
Pixar ha llevado a D23 dos propiedades originales: Gatto, de Enrico Casarosa, y la recién anunciada Ghost Market. Disney Animation mantiene Hexed y ha presentado además Clay, otra producción original prevista para 2028.
No estamos ante un estudio que haya cerrado la puerta a las historias nuevas. Estamos ante una compañía en la que las propiedades conocidas ocupan mucho más espacio en el escaparate de grandes acontecimientos.
En Pixar, además, esa tensión ya era visible antes de D23. ActualTV calculó este año cómo el calendario reciente del estudio había reducido considerablemente el número de originales estrenados en cines, al tiempo que títulos como Gatto intentan abrir una vía visual y narrativa distinta.
La pregunta que merece seguimiento no es únicamente cuántos originales existen. Es qué presupuestos reciben, cuánto marketing obtiene cada uno y qué margen se les concede para construir una audiencia antes de que sean comparados con marcas que llevan décadas acumulando espectadores.
España está dentro de esta estrategia, pero por una marca conocida
Uno de esos grandes proyectos tiene además una derivación española.
Disney ha confirmado durante D23 que Teagan Croft y Milo Manheim están rodando en España la nueva versión de acción real de Enredados, dirigida por Michael Gracey y con estreno previsto para el 31 de marzo de 2028.
No es una conexión meramente anecdótica. ActualTV ha seguido el rodaje español de Enredados, con localizaciones en Alicante y Álava, una producción que permite observar cómo la explotación de las grandes marcas estadounidenses puede traducirse también en actividad industrial y audiovisual dentro de España.
La historia española interesante no consiste simplemente en celebrar que Disney haya elegido nuestros paisajes. Está en medir inversión, contratación, incentivos, proveedores, ocupación y efecto sobre la industria local.
D23 no demuestra que Disney vaya a hacer un 76% de secuelas para siempre
Hay una limitación importante en el propio análisis.
D23 es una convención de seguidores. Está construida alrededor de personajes, universos y vínculos afectivos que el público ya tiene con Disney. Por definición, es un escenario especialmente favorable para presentar franquicias reconocibles. La compañía la describe como un gran encuentro de sus distintas marcas y comunidades de fans.
Por eso sería incorrecto extrapolar este 76,5% a toda la producción futura de Disney.
Lo que sí puede afirmarse es algo más preciso y, probablemente, más interesante: en el gran escaparate con el que Disney acaba de vender su futuro a sus seguidores, 13 de los 17 largometrajes seleccionados para este análisis llegan respaldados por una historia, personaje o universo anterior.
Y eso encaja casi perfectamente con la estrategia que la propia compañía acaba de describir a sus inversores.
Disney no está utilizando sus marcas conocidas únicamente porque sean más fáciles de promocionar. Las utiliza porque su estructura empresarial puede multiplicar el valor de una propiedad intelectual de una forma que pocos competidores pueden reproducir.
El verdadero examen llegará con los cuatro originales de la muestra. Si Gatto, Ghost Market, Hexed o Clay consiguen convertirse en las franquicias que Disney explotará dentro de diez años, habrán resuelto la parte más difícil de este modelo: para seguir viviendo de marcas conocidas, alguien tiene que crear primero las nuevas.




