Hace años Hollywood parecía intocable. Hoy Los Ángeles pierde rodajes a marchas forzadas
La crisis ya no es una sensación entre técnicos, actores o pequeños proveedores: está en los datos. Los Ángeles, la ciudad que durante décadas fue sinónimo de rodaje, cerró 2025 con 19.694 días de producción en exteriores, frente a los 23.480 de 2024. Es decir, un descenso del 16,1% en apenas un año.
La paradoja es que el golpe llega justo cuando California intenta recuperar terreno con una ampliación histórica de su programa de créditos fiscales. El problema es que otros territorios llevan años haciendo los deberes: mejores incentivos, menos costes, estudios nuevos y equipos locales cada vez más competitivos. Hollywood sigue siendo Hollywood, sí, pero ya no rueda todo en casa.
Los Ángeles ya no retiene los rodajes como antes
FilmLA pone cifra a una caída que preocupa
El informe anual de FilmLA deja un dato difícil de maquillar: la actividad de rodaje en exteriores en el área de Los Ángeles terminó 2025 con 19.694 shoot days, un 16,1% menos que en 2024. La propia organización subrayó que el cuarto trimestre mejoró un 5,6% respecto al trimestre anterior, pero ese repunte no compensó el desgaste acumulado del año.
La televisión, uno de los pulmones históricos de la ciudad, fue uno de los apartados más castigados. FilmLA señaló que la categoría televisiva cerró el año un 50,1% por debajo de su media de cinco años, mientras que los largometrajes también seguían lejos de sus niveles habituales.
No es solo una mala racha posthuelgas
La explicación fácil sería culpar a la pandemia, a las huelgas de guionistas y actores de 2023 o al frenazo de las plataformas. Todo eso pesa, claro. Pero el diagnóstico va más allá.
La oficina legislativa de California ya advertía en 2025 de que el estado lleva dos décadas afrontando una competencia creciente de otros estados y países con incentivos fiscales y costes laborales más bajos. También señalaba que la cuota de California dentro del empleo nacional de producción audiovisual había bajado del 54% en 2010 al 46% en 2023.
La guerra de incentivos aprieta a Hollywood
California ha subido la apuesta a 750 millones
El gran movimiento político ha sido ampliar el programa de créditos fiscales de California de 330 millones a 750 millones de dólares anuales. La medida busca evitar que producciones con equipo, talento y proveedores californianos terminen rodando en Georgia, Nueva York, Canadá, Reino Unido o Irlanda.
El Gobierno de California defendió en mayo de 2026 que la expansión ya empieza a notarse: en el primer trimestre del año, los días de rodaje de largometrajes subieron más de un 45% respecto al trimestre anterior y más de un 52% interanual. También aseguró que 147 producciones habían recibido créditos desde la ampliación, con una previsión de 5.500 millones de dólares en actividad económica.

Pero los incentivos no son una varita mágica
El matiz importante es que la propia oficina legislativa de California no vende los créditos fiscales como una solución perfecta. Su análisis sostiene que estos incentivos sí pueden aumentar la actividad de producción en el estado, pero ve débil la evidencia de que generen beneficios económicos netos para toda la economía californiana.
Ahí está el dilema: si el objetivo es proteger la cuota de mercado de Hollywood, la medida tiene sentido. Si la promesa es que el crédito se pagará solo con crecimiento económico general, el terreno es mucho más resbaladizo.
La ciudad intenta bajar barreras antes de perder más músculo
Permisos más baratos para rodajes pequeños
Los Ángeles también está actuando por la vía práctica. La ciudad ha lanzado un programa piloto para abaratar permisos de rodaje de bajo impacto, con reducciones de hasta el 58% para producciones pequeñas que filmen en tres localizaciones o menos. La tarifa estándar de 931 dólares baja a 350 dólares en estos casos.
No es una medida pensada para atraer una superproducción de 200 millones, sino para aliviar a proyectos medianos y pequeños: videoclips, anuncios, independientes, rodajes ligeros y producciones que pueden elegir entre quedarse en Los Ángeles o marcharse por pura aritmética.
La identidad de Hollywood está en juego
La cuestión no es si Los Ángeles dejará de ser importante. Sigue concentrando estudios, agencias, talento creativo, ejecutivos, sindicatos, posproducción y memoria industrial. La cuestión es si seguirá siendo el lugar donde se ruedan las historias o si acabará convertido, cada vez más, en la oficina central de un negocio que produce lejos de casa.
Hollywood no está muerto, pero su centro de gravedad se está moviendo. Y cuando los rodajes se van, no solo se pierde una localización: se pierde oficio, empleo, cantera y una parte invisible de lo que hizo que Los Ángeles pareciera intocable.

Periodista. Escribo sobre las novedades de las series y programas de televisión y plataformas de vídeo en streaming. He trabajado en distintas revistas y periódicos digitales de España.
