Sharkoon FIREGLIDER One: el regreso triunfal de un clásico convertido en un ratón gaming ultraligero

Sharkoon ha recuperado uno de los nombres más reconocibles de su historia, pero no se ha limitado a actualizar el diseño o sustituir algunos componentes. El nuevo Sharkoon FIREGLIDER One es una reinterpretación completa del concepto original: un ratón gaming extremadamente ligero, rápido, preciso y diseñado para responder a las necesidades de los jugadores actuales.

Con solo 50 gramos de peso, conectividad inalámbrica de 2,4 GHz, sensor óptico PixArt PAW3311 de hasta 12.000 DPI y una autonomía máxima anunciada de 100 horas, el FIREGLIDER One llega con una ficha técnica sorprendentemente completa. Y lo hace, además, apostando por un diseño sobrio que encaja tanto en un escritorio gaming como en un espacio de trabajo.

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Tras probarlo durante nuestras sesiones habituales, la conclusión resulta bastante clara: Sharkoon ha conseguido crear un ratón tremendamente agradable de utilizar, capaz de destacar por su ligereza sin sacrificar comodidad, estabilidad o precisión.

El FIREGLIDER One no necesita artificios para convencer. Su gran virtud es hacer que todo parezca fácil.

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Sharkoon presentó oficialmente este modelo el 29 de abril de 2026, describiéndolo como el regreso de un clásico más rápido, ligero y preciso que nunca. La nueva versión abandona la estética de llamas del modelo original y adopta una imagen minimalista totalmente enfocada en el rendimiento.

Sharkoon FIREGLIDER One: opinión rápida

El Sharkoon FIREGLIDER One es un ratón gaming de modo dual, ya que puede funcionar de forma inalámbrica mediante una conexión de 2,4 GHz o conectado directamente por cable USB-C.

Su principal carta de presentación es un peso de solo 50 gramos, acompañado por un sensor óptico PixArt PAW3311 de hasta 12.000 DPI, una tasa de sondeo de 1.000 Hz, cinco botones, memoria integrada y una batería de 300 mAh capaz de ofrecer hasta 100 horas de autonomía.

En pocas palabras, estamos ante un ratón rápido, ligero y muy equilibrado, especialmente recomendable para jugadores que quieren libertad inalámbrica sin renunciar a la precisión.

Lo más destacado del FIREGLIDER One

  • Peso ultraligero de solo 50 gramos.
  • Sensor óptico PixArt PAW3311 de hasta 12.000 DPI.
  • Conexión inalámbrica de 2,4 GHz y funcionamiento por cable.
  • Hasta 100 horas de autonomía.
  • Tasa de sondeo de 1.000 Hz.
  • Deslizadores de PTFE y juego de repuesto incluido.
  • Diseño cómodo, limpio y fácil de adaptar a diferentes entornos.

Un clásico de Sharkoon que regresa completamente transformado

El nombre FIREGLIDER no es nuevo dentro del catálogo de Sharkoon. Los jugadores más veteranos probablemente recuerden aquel ratón de aspecto llamativo, acabado brillante y decoración con llamas que se convirtió en uno de los periféricos más reconocibles de la marca.

El FireGlider original pertenecía, sin embargo, a otra época. Contaba con conexión por cable y un sistema de pesas que permitía ajustar su peso entre aproximadamente 118 y 135 gramos. Frente a esa filosofía, el nuevo FIREGLIDER One representa prácticamente el extremo opuesto: es inalámbrico, minimalista y pesa menos de la mitad.

Sharkoon no ha intentado vivir únicamente de la nostalgia. En lugar de realizar una reedición conservadora, ha tomado un nombre conocido y lo ha adaptado a las prioridades actuales del gaming competitivo.

El FIREGLIDER One conserva el espíritu accesible y directo de la familia, pero técnicamente es un producto completamente moderno.

El cambio de identidad visual también nos parece acertado. Las llamas del modelo clásico tenían personalidad, pero el nuevo acabado permite que el ratón resulte mucho más versátil. Puede formar parte de una configuración gaming con iluminación y accesorios llamativos, aunque también queda perfectamente integrado en un escritorio profesional.

Sharkoon FIREGLIDER One
Sharkoon FIREGLIDER One
Sharkoon FIREGLIDER One
Sharkoon FIREGLIDER One

Diseño minimalista: menos espectáculo y más rendimiento

La apariencia del FIREGLIDER One es deliberadamente sencilla. No encontramos formas exageradas, paneles innecesarios ni una carcasa cubierta de perforaciones. Sharkoon ha optado por líneas limpias, una superficie cerrada y una silueta reconocible, una decisión que le aporta un aspecto elegante y atemporal.

Está disponible en color negro y blanco, por lo que resulta sencillo adaptarlo al resto de los componentes del escritorio. El modelo negro ofrece una imagen especialmente discreta, mientras que la versión blanca puede ser una buena elección para configuraciones claras o minimalistas.

Sus dimensiones son de 127,5 x 64 x 40 milímetros, unas medidas que permiten que el ratón ofrezca una superficie de apoyo suficiente sin resultar voluminoso. Sharkoon lo orienta hacia usuarios diestros con manos medianas o grandes y emplea una forma simétrica adaptada al uso con la mano derecha.

En la mano, la sensación es muy agradable. El cuerpo presenta una curvatura equilibrada y la zona posterior proporciona apoyo sin obligarnos a adoptar una postura demasiado rígida.

Es uno de esos ratones a los que resulta fácil acostumbrarse desde los primeros minutos.

Puede funcionar especialmente bien con agarre de garra o con una postura de palma relajada. Los usuarios que prefieran mover el ratón principalmente con los dedos también encontrarán una ventaja evidente en su reducido peso.

Solo 50 gramos: la diferencia se nota desde el primer movimiento

El peso es, sin discusión, uno de los grandes protagonistas de este análisis. El FIREGLIDER One marca 50 gramos sin cable, una cifra que lo coloca de lleno dentro de la categoría de ratones gaming ultraligeros.

No se trata únicamente de una especificación atractiva para colocar en la caja. Los 50 gramos cambian realmente la manera en la que se mueve el ratón.

Al comenzar una partida, la primera impresión es de agilidad. El dispositivo necesita muy poco esfuerzo para iniciar un desplazamiento y se detiene con facilidad cuando realizamos una corrección rápida. Esto se aprecia particularmente en juegos competitivos, donde los movimientos bruscos y los cambios de dirección son frecuentes.

La ligereza también facilita levantar el ratón y recolocarlo en la alfombrilla. Los jugadores que utilizan sensibilidades bajas suelen realizar desplazamientos amplios, por lo que reducir la carga sobre la muñeca y el antebrazo supone una ventaja clara.

El FIREGLIDER One se mueve con una naturalidad excelente, especialmente cuando se combina con una superficie amplia y uniforme.

Otro aspecto positivo es el reparto del peso. Algunos ratones inalámbricos concentran demasiada masa en la parte posterior debido a la posición de la batería. En este caso, el conjunto se siente equilibrado, sin una inclinación evidente hacia delante o hacia atrás.

Después de varias horas de uso, esa ligereza también contribuye a reducir la sensación de cansancio. No convierte mágicamente cualquier postura en ergonómica, pero sí permite realizar movimientos repetitivos con menos esfuerzo.

Una construcción ligera que no transmite fragilidad

Uno de los riesgos de los periféricos ultraligeros es que la reducción de peso termine perjudicando a la percepción de calidad. No es el caso del FIREGLIDER One.

A pesar de sus 50 gramos, la carcasa transmite una sensación suficientemente firme. No estamos ante un ratón que parezca hueco o delicado al cogerlo. La superficie cerrada también ayuda a reforzar esa impresión y evita algunos de los inconvenientes asociados a los diseños perforados.

Los botones principales mantienen una respuesta uniforme y la estructura se siente coherente durante movimientos intensos. El ratón es ligero porque ha sido diseñado para serlo, no porque parezca que le faltan piezas.

Sharkoon ha encontrado un buen punto de equilibrio entre ligereza, sencillez y solidez.

Sensor PixArt PAW3311: precisión más que suficiente para jugar

En el interior encontramos un sensor óptico PixArt PAW3311, capaz de alcanzar una resolución máxima de 12.000 DPI. También ofrece una velocidad de seguimiento de hasta 300 IPS, una aceleración máxima de 35 g y una distancia de despegue de 2 milímetros.

La cifra de DPI más alta no es necesariamente la más importante. Pocos jugadores utilizarán habitualmente el ratón a 12.000 DPI, pero contar con semejante margen demuestra la versatilidad del sensor.

Lo verdaderamente relevante es su comportamiento durante los movimientos rápidos y las correcciones pequeñas. En nuestras sesiones, el seguimiento ha resultado estable, preciso y fácil de controlar.

No hemos apreciado movimientos extraños ni una sensación artificial en el desplazamiento del cursor. El ratón responde de manera directa y mantiene un comportamiento predecible, algo fundamental cuando estamos siguiendo a un objetivo o realizando ajustes de precisión.

El FIREGLIDER One permite seleccionar seis niveles:

  • 400 DPI
  • 800 DPI
  • 1.600 DPI
  • 3.200 DPI
  • 6.400 DPI
  • 12.000 DPI

Estos valores cubren prácticamente cualquier escenario. Los jugadores de títulos competitivos pueden utilizar sensibilidades bajas, mientras que las configuraciones con varios monitores o pantallas de alta resolución se benefician de los niveles superiores.

El botón de cambio de DPI facilita alternar entre las diferentes configuraciones y el indicador LED ayuda a identificar el nivel seleccionado.

El sensor del FIREGLIDER One cumple exactamente con lo que esperamos de un buen ratón gaming: precisión, estabilidad y ausencia de complicaciones.

Tasa de sondeo de 1.000 Hz y respuesta inmediata

El ratón ofrece una tasa de sondeo máxima de 1.000 Hz, lo que significa que puede comunicar su posición al ordenador hasta mil veces por segundo. Sharkoon también destaca la baja latencia de clic del dispositivo.

Durante el uso, el resultado es una respuesta rápida y natural. Los movimientos aparecen reflejados inmediatamente en pantalla y los botones transmiten una pulsación clara.

No hemos percibido una diferencia incómoda entre utilizarlo mediante el receptor inalámbrico o conectado por cable.

Esta es una de las mejores noticias que puede ofrecer un ratón inalámbrico. El usuario no debería estar pensando constantemente en si existe retraso o si la conexión está afectando a su rendimiento. El FIREGLIDER One permite concentrarse en la partida y olvidarse del periférico.

La tasa de 1.000 Hz también representa una elección sensata. Proporciona una respuesta muy rápida y ampliamente compatible, sin exigir al procesador el trabajo adicional que pueden generar frecuencias extremas en determinados equipos.

Conectividad dual: inalámbrico cuando quieres y con cable cuando lo necesitas

El FIREGLIDER One puede funcionar mediante una conexión inalámbrica de 2,4 GHz o a través de su cable USB-C. Esta combinación proporciona una flexibilidad excelente.

Para jugar y trabajar diariamente, la conexión inalámbrica es la opción más cómoda. El receptor USB incluido se encarga de establecer la comunicación con el ordenador y permite disfrutar completamente de la ligereza del ratón.

La ausencia de cable elimina cualquier sensación de arrastre. Esto hace que los movimientos resulten más libres y que los pies de PTFE puedan deslizarse sin resistencia adicional.

Cuando la batería necesita cargarse, basta con conectar el cable USB-C a USB-A incluido. El ratón puede seguir utilizándose mientras recibe energía, por lo que no es necesario interrumpir una partida ni buscar un dispositivo de sustitución.

El cable tiene una longitud de 1,8 metros y cuenta con recubrimiento textil trenzado. Sharkoon incluye también el receptor USB dentro de la caja.

Esta solución es sencilla, pero funciona realmente bien. No obliga a utilizar bases de carga propietarias ni accesorios adicionales.

La filosofía del FIREGLIDER One es clara: conectar y jugar, sin añadir obstáculos innecesarios.

Sharkoon FIREGLIDER One
Sharkoon FIREGLIDER One

Hasta 100 horas de batería: autonomía para olvidarse del cargador

La batería interna de iones de litio tiene una capacidad de 300 mAh y Sharkoon anuncia una autonomía máxima de hasta 100 horas.

Es una cifra especialmente destacable teniendo en cuenta el peso del producto. Integrar una batería de larga duración en un ratón de 50 gramos exige aprovechar muy bien el espacio interior.

En el uso cotidiano, semejante autonomía permite espaciar considerablemente las cargas. Incluso jugando varias horas al día, el FIREGLIDER One puede acompañarnos durante jornadas completas sin convertir el nivel de batería en una preocupación constante.

La combinación de 50 gramos y hasta 100 horas de autonomía es uno de sus grandes argumentos.

Además, la posibilidad de continuar utilizándolo por cable elimina prácticamente cualquier inconveniente. Incluso cuando nos olvidamos de cargarlo, el ratón sigue estando disponible.

El indicador LED permite consultar visualmente diferentes estados del dispositivo, mientras que el puerto USB-C facilita utilizar cables actuales sin depender de conectores obsoletos.

Cinco botones bien colocados y preparados para durar

El FIREGLIDER One incorpora cinco botones: los dos principales, la pulsación de la rueda y dos controles laterales situados sobre la zona del pulgar.

Los interruptores principales cuentan con una vida útil mínima anunciada de 20 millones de clics, una cifra adecuada para soportar sesiones intensivas de juego y uso diario.

Los botones laterales están colocados en una posición cómoda. Se alcanzan con facilidad, pero no sobresalen tanto como para provocar pulsaciones accidentales.

En juegos pueden utilizarse para lanzar habilidades, cambiar de arma, activar el chat de voz o realizar acciones secundarias. En tareas de navegación funcionan perfectamente como botones de avance y retroceso.

La rueda también presenta un desplazamiento definido y fácil de controlar. Resulta cómoda tanto para recorrer documentos como para alternar rápidamente entre armas o elementos de un inventario.

La distribución es sencilla, intuitiva y funcional.

Sharkoon no ha intentado llenar el ratón de controles innecesarios. El resultado es un periférico fácil de utilizar y adecuado para quienes prefieren una configuración directa.

Memoria integrada y configuración sin complicaciones

El FIREGLIDER One dispone de 512 KB de memoria integrada para perfiles de juego. También permite cambiar directamente entre los seis niveles de DPI mediante el botón correspondiente.

El planteamiento encaja con el resto del producto. En lugar de convertir la configuración en un proceso complejo, Sharkoon apuesta por ofrecer los controles esenciales directamente desde el ratón.

Esto facilita cambiar la sensibilidad mientras estamos jugando o trabajando, sin necesidad de detener la actividad para navegar por menús interminables.

El FIREGLIDER One apuesta por la inmediatez, y esa sencillez termina convirtiéndose en una ventaja.

Pies de PTFE: un deslizamiento rápido y controlado

En la parte inferior encontramos tres deslizadores de PTFE, un material conocido por reducir la fricción y permitir movimientos suaves sobre la alfombrilla.

Su comportamiento complementa perfectamente el peso del ratón. El FIREGLIDER One se desplaza con facilidad, pero no transmite una sensación descontrolada.

Los movimientos amplios resultan rápidos y fluidos, mientras que las pequeñas correcciones conservan suficiente precisión. Esto permite aprovechar la ligereza tanto en juegos competitivos como en tareas de productividad.

Sharkoon incluye, además, un juego adicional de pies dentro de la caja. Es un detalle muy positivo, ya que permite reemplazarlos cuando el uso prolongado termine desgastando los originales.

No es un accesorio espectacular, pero sí una de esas incorporaciones que demuestran atención por la vida útil del producto.

El FIREGLIDER One en juegos: rapidez, control y confianza

Es en los videojuegos donde todas las características del FIREGLIDER One comienzan a trabajar en conjunto.

Los 50 gramos permiten iniciar movimientos de forma inmediata. El sensor PixArt mantiene un seguimiento preciso y la conexión de 2,4 GHz ofrece la libertad necesaria para realizar desplazamientos amplios.

En títulos de acción y disparos, el ratón responde especialmente bien durante los giros rápidos y los cambios bruscos de objetivo. Levantarlo para recuperar la posición resulta fácil y la ausencia de cable hace que el movimiento sea completamente libre.

Los jugadores que utilizan sensibilidades bajas encontrarán aquí uno de los escenarios más favorables. El bajo peso reduce el esfuerzo necesario para recorrer grandes zonas de la alfombrilla y facilita realizar múltiples correcciones consecutivas.

También funciona de forma excelente en juegos de estrategia, aventuras y RPG. Los botones laterales permiten asignar acciones frecuentes y la rueda ofrece un control preciso sobre inventarios, cámaras o selección de elementos.

Lo mejor del FIREGLIDER One es la confianza que transmite. Después de un breve periodo de adaptación, los movimientos comienzan a salir de manera natural y dejamos de pensar en el propio ratón.

Eso es precisamente lo que debería conseguir un periférico gaming bien diseñado.

También es un excelente ratón para trabajar

Aunque estemos ante un producto claramente orientado al gaming, el FIREGLIDER One se comporta igualmente bien en tareas cotidianas.

Su diseño sobrio permite utilizarlo en una oficina o en un espacio profesional sin que parezca fuera de lugar. La conexión inalámbrica ayuda a mantener el escritorio despejado y la autonomía evita tener que cargarlo constantemente.

Los diferentes niveles de DPI resultan especialmente útiles cuando trabajamos con varias pantallas. Podemos elegir una sensibilidad alta para desplazarnos rápidamente por el escritorio y reducirla cuando necesitamos editar imágenes o seleccionar elementos pequeños.

Su ligereza también se agradece durante las jornadas largas, especialmente en tareas que exigen mover el cursor de forma constante.

El FIREGLIDER One demuestra así que un buen ratón gaming no tiene por qué estar limitado únicamente a los videojuegos. Puede convertirse perfectamente en el periférico principal de un ordenador utilizado para jugar, trabajar y crear contenido.

Sharkoon SKILLER SGP50: una compañera perfecta para este ratón

Sharkoon también nos ha enviado una SKILLER SGP50, que hemos empleado junto al FIREGLIDER One.

No se trata de una presencia meramente decorativa. La superficie sobre la que utilizamos un ratón ultraligero puede influir notablemente en la sensación de movimiento, y la SGP50 combina muy bien con este modelo.

La alfombrilla utiliza una superficie textil de fibra finamente tejida, diseñada para mantener un equilibrio entre velocidad y precisión. Su parte inferior está fabricada con espuma de poliuretano antideslizante y tiene un grosor de 3,5 milímetros.

Con el FIREGLIDER One, el resultado es un desplazamiento rápido, pero suficientemente controlado. Los pies de PTFE se mueven con suavidad sobre la superficie y permiten aprovechar plenamente el reducido peso del ratón.

El FIREGLIDER One aporta la velocidad y la SGP50 proporciona la estabilidad necesaria para controlarla.

La base mantiene la alfombrilla firmemente colocada incluso durante movimientos intensos. Los bordes finamente cosidos también proporcionan un acabado cómodo para la muñeca y ayudan a mejorar la durabilidad.

La SKILLER SGP50 Black se comercializa en tres tamaños:

VersiónDimensiones
L355 x 255 mm
XL444 x 355 mm
XXL900 x 400 mm

Estas opciones permiten utilizarla como una alfombrilla convencional o cubrir una parte mucho más amplia del escritorio.

La versión XXL resulta especialmente atractiva para jugadores que usan sensibilidades bajas, puesto que proporciona espacio suficiente para realizar movimientos largos sin alcanzar los límites de la superficie.

A nivel visual, el diseño minimalista de la SGP50 Black también acompaña perfectamente al FIREGLIDER One. Ambos productos crean un conjunto limpio, discreto y coherente.

No es únicamente una buena combinación estética: también forman una pareja muy convincente durante el uso real.

Sharkoon SGP50
Sharkoon SGP50
Sharkoon SGP50

Especificaciones técnicas del Sharkoon FIREGLIDER One

CaracterísticaEspecificación
TipoRatón gaming de modo dual
Conectividad inalámbrica2,4 GHz
Conexión por cableUSB-C a USB-A
SensorÓptico PixArt PAW3311
Resolución máxima12.000 DPI
Niveles de DPI400, 800, 1.600, 3.200, 6.400 y 12.000
Tasa de sondeo máxima1.000 Hz
Velocidad máxima300 IPS
Aceleración máxima35 g
Distancia de despegue2 mm
Peso sin cable50 gramos
Dimensiones127,5 x 64 x 40 mm
Número de botones5
Durabilidad de los interruptoresMínimo de 20 millones de clics
Memoria integrada512 KB
DeslizadoresTres pies de PTFE
BateríaIon de litio de 300 mAh
Autonomía máximaHasta 100 horas
Longitud del cable1,8 metros
Compatibilidad oficialWindows
Colores disponiblesNegro y blanco

Especificaciones oficiales facilitadas por Sharkoon.

¿Qué incluye la caja?

El paquete incorpora todo lo necesario para comenzar a utilizar el FIREGLIDER One:

  • Ratón Sharkoon FIREGLIDER One.
  • Nanorreceptor USB inalámbrico.
  • Cable USB-C a USB-A de alimentación y datos.
  • Juego adicional de pies de PTFE.

La inclusión de los deslizadores de repuesto es particularmente positiva y permite prolongar el comportamiento original del ratón cuando aparezca desgaste.

¿Para quién recomendamos el Sharkoon FIREGLIDER One?

El FIREGLIDER One es una opción especialmente recomendable para quienes buscan un ratón gaming ligero, inalámbrico y fácil de utilizar.

Encaja particularmente bien con:

  • Jugadores de títulos competitivos que realizan movimientos rápidos.
  • Usuarios que prefieren ratones de peso reducido.
  • Personas con manos medianas o grandes.
  • Jugadores que quieren utilizar sensibilidades bajas.
  • Usuarios que buscan un ratón para trabajar y jugar.
  • Personas que no quieren depender exclusivamente de una conexión por cable.
  • Configuraciones minimalistas en color negro o blanco.

También es una excelente puerta de entrada al mundo de los ratones ultraligeros. Su forma no resulta extrema y la distribución de botones es suficientemente familiar como para que el proceso de adaptación sea rápido.

Es un producto accesible en su planteamiento, pero claramente ambicioso en sus prestaciones.

Sharkoon FIREGLIDER One

Nuestra opinión del Sharkoon FIREGLIDER One

El Sharkoon FIREGLIDER One consigue algo que no siempre resulta sencillo: recuperar un nombre clásico sin quedarse atrapado en el pasado.

La marca ha entendido que los jugadores actuales buscan periféricos ligeros, precisos y libres de cables. En lugar de realizar una revisión superficial, ha creado un producto completamente nuevo alrededor de esas prioridades.

Sus 50 gramos de peso son una auténtica delicia durante los movimientos rápidos. El sensor PixArt PAW3311 ofrece un seguimiento preciso y los 1.000 Hz proporcionan una respuesta inmediata.

La autonomía máxima de 100 horas termina de completar uno de los conjuntos más equilibrados de su categoría. El usuario puede disfrutar de libertad inalámbrica durante días y continuar jugando por cable cuando llegue el momento de recargarlo.

También nos ha gustado especialmente su diseño. El FIREGLIDER One no necesita una estética exagerada para destacar. Su superficie cerrada, sus líneas limpias y sus dos acabados permiten integrarlo en prácticamente cualquier escritorio.

Es ligero sin parecer frágil, sencillo sin resultar básico y discreto sin perder personalidad.

La experiencia mejora todavía más al combinarlo con la Sharkoon SKILLER SGP50. Su superficie textil proporciona el equilibrio adecuado entre velocidad y control, permitiendo que los pies de PTFE se deslicen con suavidad.

El FIREGLIDER One es, en definitiva, un regreso a la altura del nombre que representa. No intenta reproducir exactamente el pasado, sino recuperar su espíritu y trasladarlo a una nueva generación de jugadores.

Veredicto

El Sharkoon FIREGLIDER One es un ratón gaming excelente para quienes priorizan la ligereza, la precisión y la autonomía.

Sus 50 gramos ofrecen una agilidad extraordinaria, el sensor PixArt responde con seguridad y el funcionamiento dual proporciona una flexibilidad difícil de cuestionar.

A todo ello se suman hasta 100 horas de batería, memoria integrada, pies de PTFE y un diseño agradable para sesiones prolongadas.

Sharkoon no solo ha recuperado un clásico: lo ha convertido en un periférico moderno, competitivo y tremendamente recomendable.

Gonzalo Pérez es redactor de ActualTV especializado en redes sociales, comunicación digital y tendencias de consumo audiovisual. Su trabajo analiza cómo las plataformas sociales, los creadores de contenido y las nuevas comunidades digitales están transformando la manera en que se descubre, comenta y consume el entretenimiento.

En ActualTV escribe sobre redes sociales, estrategias digitales, fenómenos virales, creadores, plataformas y su influencia en la televisión, el streaming y la cultura audiovisual. Su enfoque combina actualidad, análisis de tendencias y contexto para explicar cómo la conversación digital impacta en los programas, las marcas de entretenimiento y las audiencias en España.

Gonzalo Pérez

Gonzalo Pérez es redactor de ActualTV especializado en redes sociales, comunicación digital y tendencias de consumo audiovisual. Su trabajo analiza cómo las plataformas sociales, los creadores de contenido y las nuevas comunidades digitales están transformando la manera en que se descubre, comenta y consume el entretenimiento. En ActualTV escribe sobre redes sociales, estrategias digitales, fenómenos virales, creadores, plataformas y su influencia en la televisión, el streaming y la cultura audiovisual. Su enfoque combina actualidad, análisis de tendencias y contexto para explicar cómo la conversación digital impacta en los programas, las marcas de entretenimiento y las audiencias en España.