Josh D’Amaro será el nuevo CEO de Disney
La sucesión en la cúpula de The Walt Disney Company ya tiene nombre propio. Tras más de dos años de proceso interno, deliberaciones estratégicas y presión constante del mercado, la junta directiva ha designado a Josh D’Amaro como próximo director ejecutivo del grupo. El relevo se hará efectivo el 18 de marzo de 2026, coincidiendo con la junta anual de accionistas, y marcará el final de la etapa de Bob Iger como máximo responsable de la compañía.
La decisión pone fin a una de las transiciones más observadas de la industria del entretenimiento global y confirma la apuesta de Disney por un perfil interno, con profundo conocimiento operativo y una trayectoria forjada dentro del ecosistema de la empresa.
Una transición ordenada tras años de incertidumbre
Bob Iger abandonará el cargo de CEO a lo largo de 2026, aunque no se desvinculará de inmediato. Según ha comunicado la compañía, ejercerá como asesor sénior y miembro de la junta directiva hasta su retirada definitiva, prevista para el 31 de diciembre de ese mismo año. Se trata de un cierre progresivo a una carrera que ha definido buena parte del rumbo moderno de Disney.
El regreso de Iger en 2022, tras la polémica salida de Bob Chapek, estuvo motivado precisamente por la necesidad de restaurar estabilidad interna, reforzar la relación con la comunidad creativa y reconducir una estrategia empresarial muy tensionada tras la pandemia. Su última misión, claramente definida, era preparar una sucesión sólida y sin sobresaltos.
Josh D’Amaro, un CEO moldeado desde dentro
La elección de D’Amaro responde a ese objetivo. Veterano de la casa desde 1998, inició su carrera en Disneyland y fue escalando posiciones en áreas tan diversas como finanzas, marketing y gestión de resorts. Antes de su nombramiento como CEO, ocupaba el cargo de presidente de Disney Experiences, desde donde supervisaba parques temáticos, cruceros, productos de consumo e Imagineering.
Bajo su liderazgo, esta división se ha consolidado como una de las principales fuentes de ingresos de Disney, especialmente en un contexto en el que el negocio del streaming atraviesa ajustes y redefiniciones estratégicas. La junta considera que su perfil combina gestión financiera, visión a largo plazo y una comprensión profunda de la experiencia Disney como marca global.
En palabras del propio Iger, incluidas en el comunicado oficial, “Josh D’Amaro es un líder excepcional y la persona adecuada para convertirse en nuestro próximo CEO”, destacando su conexión con la cultura corporativa y su capacidad para liderar equipos complejos.
El peso estratégico de los parques y experiencias
La designación de D’Amaro no es casual. En los últimos años, el área de parques y experiencias ha ganado un peso central dentro del grupo. Actualmente, Disney lidera un ambicioso plan de inversión cercano a los 60.000 millones de dólares, destinado a la expansión y modernización de parques temáticos, cruceros y nuevos destinos internacionales.
Entre los proyectos confirmados figura la creación de un nuevo complejo en Abu Dhabi, una apuesta clave para reforzar la presencia de la marca en Oriente Medio y diversificar mercados. Este contexto convierte a D’Amaro en un perfil especialmente adecuado para dirigir una compañía que necesita equilibrar creatividad, rentabilidad y expansión global.
Dana Walden asume un rol clave en el área creativa
Junto al relevo en la presidencia ejecutiva, Disney ha anunciado otro movimiento estratégico de primer nivel. Dana Walden, hasta ahora co-presidenta de Disney Entertainment, ha sido promovida a presidenta y directora creativa del grupo.
Walden reportará directamente a D’Amaro y será la responsable de coordinar todas las divisiones creativas, incluyendo cine, televisión y streaming. Desde la junta directiva se considera este puesto esencial para mantener el liderazgo de Disney en contenidos originales y franquicias globales.
Bob Iger también ha respaldado públicamente esta decisión, señalando que “Dana Walden es una líder excelente que inspira un enorme respeto en la comunidad creativa”, una referencia directa a su capacidad para gestionar talento y relaciones en un momento de alta competencia entre estudios.
Un contexto marcado por la competencia y el streaming
La nueva estructura directiva se configura en un escenario complejo. Disney afronta una industria en plena transformación, con el streaming aún en proceso de ajuste tras años de crecimiento acelerado. La presión de competidores como Netflix y los movimientos estratégicos de conglomerados rivales han reavivado el debate sobre la sostenibilidad del modelo actual.
De hecho, el propio Iger ha expresado recientemente su preocupación por el impacto de determinados acuerdos entre plataformas rivales en la “comunidad creativa”, en alusión a la creciente concentración de poder y a las condiciones laborales del sector. Estas tensiones hacen que la coordinación entre gestión empresarial y liderazgo creativo sea más relevante que nunca.
Lecciones aprendidas tras la etapa Chapek
La apuesta por un sucesor interno también responde a las lecciones aprendidas tras la salida de Bob Chapek. Su mandato, iniciado en 2020, estuvo marcado por decisiones controvertidas, conflictos internos y una relación complicada con el talento creativo, agravada por la crisis sanitaria global.
La junta directiva busca ahora evitar cambios bruscos de cultura corporativa y garantizar una transición fluida, algo que consideran más viable con un directivo formado dentro de la propia organización y respaldado por las principales áreas del negocio.
La visión de D’Amaro para el futuro de Disney
Durante su presentación como futuro CEO, D’Amaro subrayó una idea recurrente en el discurso oficial de la compañía. Según declaraciones recogidas por Variety, aseguró que “la fortaleza de Disney siempre ha provenido de nuestra gente y de la excelencia creativa que define nuestras historias y experiencias”.
También afirmó que su objetivo será honrar el legado de la compañía, al tiempo que impulsa innovación y crecimiento en todos los frentes. Un mensaje que busca tranquilizar tanto a inversores como a empleados en un momento de cambios profundos.
Un nuevo capítulo para una empresa clave en la cultura global
La atención mediática sobre esta sucesión refleja el enorme peso cultural, económico y simbólico de Disney. Más allá de los parques y productos de consumo, la compañía gestiona algunas de las franquicias cinematográficas y televisivas más influyentes del planeta, con impacto directo en tendencias culturales y hábitos de consumo.
Con Josh D’Amaro al frente de la gestión y Dana Walden liderando la estrategia creativa, Disney inicia una nueva etapa marcada por la continuidad, pero también por la necesidad de adaptarse a un mercado que cambia a gran velocidad. Los próximos años serán decisivos para comprobar si este tándem logra consolidar la posición del grupo y mantener su relevancia en la industria del entretenimiento global.

Redactor especializado en televisión, redes sociales y comunicación digital, con experiencia en el ámbito del entretenimiento y la industria audiovisual.
Ha trabajado como responsable de prensa y comunicación en distintas empresas del sector del entretenimiento, lo que le ha permitido conocer de primera mano los procesos de difusión, promoción y gestión de contenidos audiovisuales.
En ActualTV cubre información relacionada con televisión, redes sociales y estrategias de comunicación digital aplicadas al sector audiovisual.
