Euron Greyjoy: Por qué HBO desperdició al villano más terrorífico de George R.R. Martin en Juego de Tronos
Las adaptaciones televisivas de novelas de fantasía siempre enfrentan el desafío de condensar material extenso en episodios limitados. Juego de tronos no fue diferente, y entre los personajes que sufrieron esta transformación se encuentra Euron Greyjoy, interpretado por Pilou Asbæk.
El poder oculto de las Islas del Hierro
En las páginas de George R. R. Martin, Euron Greyjoy trasciende la imagen del típico pirata sediento de poder. Su riqueza va más allá de lo que cualquier espectador podría imaginar: posee un huevo de dragón que no duda en vender por sumas astronómicas. Esta decisión no es casualidad, sino parte de un plan más ambicioso: convertirse en jinete de dragón.
Mientras Daenerys Targaryen domina los cielos con sus bestias aladas, Euron busca desesperadamente equilibrar esa balanza de poder. Su obsesión no es meramente territorial o política; es existencial.
Más allá de la piratería: las artes prohibidas
La verdadera amenaza de Euron en los libros reside en su incursión en la magia negra. Aunque sus habilidades místicas están lejos de ser perfectas, sus intenciones son apocalípticas. Su meta final supera cualquier ambición terrenal: desea provocar el fin del mundo conocido para renacer como una deidad.
Esta dimensión sobrenatural del personaje quedó prácticamente ausente en la adaptación televisiva. La serie optó por presentarlo como un marinero cruel con aspiraciones románticas hacia la Madre de Dragones, reduciendo significativamente su potencial narrativo.
Una oportunidad perdida en Poniente
Poniente se caracteriza por ser un mundo donde el poder corrompe y las ambiciones no conocen límites. En este contexto, Euron Greyjoy aparece en la sexta temporada como un antagonista más, cuando en realidad podría haber sido uno de los villanos más memorables de toda la saga.
La decisión de simplificar su personaje a una suerte de “Jack Sparrow malvado” privó a la audiencia de conocer a uno de los personajes más perturbadores y complejos de Martin. Su crueldad extrema se mantuvo, pero se perdió esa aura de misterio y terror genuino que lo caracteriza en el material original.
Las temporadas finales de Juego de tronos han sido objeto de críticas por su desarrollo acelerado y resoluciones polémicas. En este contexto, contar con un Euron Greyjoy más fiel a los libros podría haber añadido la profundidad y el peligro real que la serie necesitaba en sus momentos decisivos.
Al final, la serie nos entregó a un pirata ambicioso cuando los libros prometían un heraldo del apocalipsis. Una diferencia que ejemplifica perfectamente los desafíos y compromisos inherentes a toda adaptación audiovisual.

Periodista. Escribo sobre las novedades de las series y programas de televisión y plataformas de vídeo en streaming. He trabajado en distintas revistas y periódicos digitales de España.
