Cristina Pardo cambió de mesa en apenas 24 horas. El miércoles se sentó frente a Óscar Puente en ‘La Mesa’ para una de las entrevistas políticas más tensas de este inicio de temporada de Antena 3. Este jueves, ya como tertuliana de ‘El Hormiguero’, ha contado cómo vivió realmente aquel cara a cara y qué impresión se llevó del ministro cuando dejó a un lado su conocida actividad en redes sociales.
Pablo Motos llevó rápidamente la conversación hacia la entrevista que había protagonizado la noche anterior y Pardo no esquivó el análisis. La periodista definió a Puente como un político “duro”, destacó que “tiene cintura” y valoró que acudiera al programa dispuesto a responder a las cuestiones planteadas. Pero su reflexión más llamativa tuvo que ver con la diferencia entre el personaje que proyecta en X y el que ella encontró sentado frente a frente.
Según explicó en El Hormiguero, fuera de las redes le pareció “más institucional y un poco más tranquilo”. Una percepción especialmente interesante porque ese contraste había formado parte de la propia entrevista de La Mesa: Pardo ya había preguntado al ministro por qué utiliza en redes un tono mucho más contundente que el que muestra habitualmente en televisión.
Cristina Pardo reconoce que Óscar Puente estuvo acorralado por momentos
La conversación en El Hormiguero añadió además una lectura sobre uno de los aspectos que más comentarios había provocado durante las horas posteriores a la entrevista.
Pardo explicó que había preparado especialmente bien el encuentro y admitió que eso pudo contribuir a que Puente apareciera acorralado en determinados momentos. La periodista también mantuvo su posición crítica respecto a las explicaciones del Gobierno sobre Marruecos durante la crisis de Ceuta, un asunto que ocupó buena parte del cara a cara.
La observación resulta significativa porque varios medios habían utilizado precisamente esa imagen para describir la entrevista pocas horas antes. El Español aseguró que Puente había quedado “acorralado” y puso el foco en las repreguntas de Pardo, mientras que El Debate destacó las preguntas con las que la presentadora había cercado al ministro.
Esta vez, sin embargo, no es una interpretación externa del programa. Es la propia Cristina Pardo quien ha explicado al día siguiente cómo percibió el desarrollo de la entrevista.

Una entrevista marcada por las repreguntas sobre Ceuta y Marruecos
El encuentro entre Pardo y Puente se produjo en el segundo programa de La Mesa, el nuevo espacio semanal que Antena 3 emite precisamente después de El Hormiguero. El ministro acudió en plena crisis política por la situación de Ceuta y tuvo que responder sobre la actuación del Gobierno, el papel del CNI, las relaciones con Marruecos y algunas de sus propias declaraciones públicas.
Uno de los momentos más tensos llegó cuando la presentadora recuperó un mensaje publicado por Puente el 1 de agosto en el que daba prácticamente por resuelta la crisis. Ante las preguntas de Pardo, el ministro terminó reconociendo que se había precipitado al realizar aquella valoración con la información de la que disponía entonces.
También hubo fricción al abordar Marruecos. Puente sostuvo que no existían pruebas suficientes para responsabilizar al país vecino de lo ocurrido, mientras que Pardo le recordó las informaciones disponibles sobre la actuación de las autoridades marroquíes y cuestionó la diferencia entre la prudencia del Gobierno hacia Marruecos y sus críticas internas al CNI.
El otro Óscar Puente que Cristina Pardo encontró fuera de X
Pero la reflexión posterior en El Hormiguero deja una lectura diferente de aquella entrevista.
Más allá del enfrentamiento político, Pardo ha destacado que la personalidad televisiva de Puente no coincide exactamente con la que proyecta en las redes sociales. La cuestión no es menor, porque ella misma se lo planteó directamente durante La Mesa.
Puente explicó entonces que considera las redes y la televisión lenguajes diferentes y defendió que X exige mensajes más inmediatos y contundentes. También reconoció que en esa plataforma puede decir cosas que probablemente no formularía de la misma manera sentado en un plató.
Un día después, Pardo ha completado aquella respuesta con su propia impresión desde la distancia corta: vio a un político más institucional y tranquilo de lo que su perfil digital puede hacer pensar.
Así, una entrevista que durante el jueves había generado titulares principalmente por sus momentos de tensión ha terminado teniendo una segunda lectura dentro de la propia programación de Antena 3. Primero fue el enfrentamiento entre entrevistadora y ministro en La Mesa. Veinticuatro horas después, El Hormiguero convirtió a la entrevistadora en protagonista para conocer qué había visto ella al otro lado de la mesa.



