Tom Cruise ha entrado en uno de los debates que Hollywood ya no puede tratar como una cuestión de futuro. La inteligencia artificial seguirá avanzando dentro del cine, admite el actor, pero hay una parte que considera difícil de sustituir: «la gente quiere ver cosas reales».
Las declaraciones llegaron durante una conversación de BAFTA: A Life in Pictures celebrada en Londres el lunes 21 de septiembre. Cuando Edith Bowman le preguntó por el impacto de la IA en el cine, Cruise dedicó varios minutos a defender el componente humano de la creación y asumió, al mismo tiempo, que la tecnología no va a desaparecer. La intervención terminó recibiendo aplausos del público, según recoge Deadline.
«No hay nada como lo humano», arrancó Cruise antes de reconocer que la expansión de la inteligencia artificial «va a suceder». Su argumento no fue tanto negar la tecnología como establecer dónde coloca él el valor del cine: personas que interpretan, escriben, ruedan y construyen una experiencia para otras personas.
Una postura que encaja especialmente bien con la carrera de Cruise
Que sea Tom Cruise quien haga esta defensa no es un detalle menor. Buena parte de su imagen cinematográfica de las últimas décadas se ha construido precisamente alrededor de lo tangible: grandes localizaciones, efectos físicos y escenas de riesgo que buscan que el espectador pueda percibir que algo ocurrió realmente delante de una cámara.
‘Top Gun: Maverick’ explotó esa sensación de contacto físico con los aviones y la saga ‘Misión: Imposible’ convirtió progresivamente las acrobacias de su protagonista en parte del propio reclamo de las películas. La paradoja es evidente: las dos últimas entregas de Ethan Hunt tenían además como gran amenaza a una inteligencia artificial.
Cruise tampoco presentó su postura como un rechazo general de las herramientas digitales. Asumió que el uso de IA continuará creciendo, pero insistió en que el público sigue buscando humanidad y experiencias compartidas. Ahí está el verdadero centro de su discurso.
El contexto industrial ayuda a entender por qué esa distinción importa. En junio, los miembros de SAG-AFTRA ratificaron el nuevo convenio de cine y televisión de 2026, que amplía las protecciones frente a réplicas digitales y contenidos sintéticos. El sindicato explica que los productores deben negociar determinados usos de intérpretes sintéticos y que el acuerdo incorpora un principio favorable a mantener las interpretaciones humanas.
La cuestión ha tocado incluso directamente la imagen del actor. A comienzos de 2026, la aparición de un vídeo generado por IA que recreaba a Cruise y Brad Pitt volvió a poner sobre la mesa los límites entre imitación, derechos de imagen y sustitución digital. El caso sirve como contexto adicional para entender por qué el debate ya afecta tanto a las grandes estrellas como a los intérpretes que dependen del trabajo cotidiano de la industria.
‘Digger’ será la siguiente prueba de su apuesta por un cine físico
El momento de las declaraciones tampoco es casual. Cruise está en plena promoción de ‘Digger’, su nueva película con Alejandro G. Iñárritu, donde aparece radicalmente transformado para interpretar a Digger Rockwell, un hombre extraordinariamente poderoso obligado a enfrentarse a un desastre que él mismo ha desencadenado.
La película reúne además a Riz Ahmed, John Goodman, Sandra Hüller, Michael Stuhlbarg y Jesse Plemons. Iñárritu vuelve a trabajar con el director de fotografía Emmanuel Lubezki, mientras Kazu Hiro se encarga del maquillaje protésico que cambia el aspecto de Cruise.
En España hay una fecha concreta: ‘Digger’ se estrena el 2 de octubre de 2026. Warner Bros. Pictures España está promocionando ya ese lanzamiento en sus canales oficiales.
La inteligencia artificial seguirá entrando en las distintas fases de producción y Cruise no sostiene lo contrario. Lo que está planteando es otra frontera: cuánto puede automatizarse el proceso antes de que el espectador empiece a percibir que se ha perdido precisamente aquello que buscaba cuando decidió ver una película hecha por otras personas.




