Durante mucho tiempo, hablar de microdramas verticales desde España exigía empezar mirando hacia China. Esa introducción empieza a quedarse vieja. Atresmedia ha llevado al FesTVal sus próximas ficciones para móvil, RTVE ha presentado una serie de más de 80 microepisodios y las televisiones autonómicas empiezan a financiar proyectos concebidos directamente para una pantalla que se sostiene con una mano.
El cambio importante no consiste simplemente en que haya cámaras grabando en 9:16. España ya había experimentado con ese lenguaje. La diferencia de 2026 es industrial: Atresmedia está construyendo una línea continuada de títulos, RTVE prepara una aplicación vertical, À Punt ha encargado 65 episodios y varias productoras independientes están desarrollando proyectos específicamente para este mercado. RTVE, por ejemplo, acaba de presentar ‘Estúpido Cupido’ en el FesTVal como una de las apuestas de Playz para esta nueva forma de consumo.
Un recuento realizado por ActualTV a partir de los proyectos cuyo número de episodios se ha hecho público permite medir esa escala. Siete producciones o entregas españolas suman ya más de 380 capítulos verticales confirmados, y el cálculo es deliberadamente conservador: deja fuera títulos cuyo número de episodios no está documentado públicamente.
Más de 380 episodios: la cifra que cambia la escala
El recuento no pretende ser un censo de toda la ficción vertical producida en España. Precisamente por eso resulta revelador. ActualTV ha incorporado únicamente títulos para los que existe una cantidad concreta de episodios comunicada públicamente.
| Producción | Impulsor | Episodios verticales conocidos | Situación |
|---|---|---|---|
| Una novia por Navidad | Flooxer / Atresmedia | 55 | Estrenada |
| Una novia por vacaciones | Flooxer / Atresmedia | 55 | Estrenada |
| Baddie, primera temporada | Flooxer / Atresmedia | 30 | Estreno el 24 de septiembre |
| La deuda | Flooxer / Atresmedia | 55 | Próximamente |
| Estúpido Cupido | Playz / RTVE | Más de 80 | Próximamente |
| A siete cuadras de ti | Producción independiente | 40 | Rodada |
| Serie todavía sin título de À Punt | À Punt / Visual Producciones | 65 | Encargada |
| Total mínimo | Más de 380 |
Metodología de ActualTV: se contabilizan exclusivamente producciones cuyo número de episodios ha sido comunicado públicamente. En el caso de Estúpido Cupido, RTVE habla de más de 80, por lo que el total real necesariamente supera los 380 capítulos.
La continuidad de Flooxer resulta especialmente significativa. Una novia por vacaciones, continuación de su primera apuesta vertical, consta de 55 episodios estrenados de una sola vez, según Atresmedia. El grupo asegura además que Una novia por Navidad ha superado los 20 millones de reproducciones acumuladas.
Ahora el grupo ha decidido ampliar géneros. Atresmedia presentó en el FesTVal ‘Baddie’ y ‘La deuda’. Esta última tendrá 55 capítulos de aproximadamente minuto y medio y combina romance con asesinato y conspiración farmacéutica.
RTVE eleva todavía más la escala con Estúpido Cupido, la primera gran incursión vertical de Playz. La corporación está planteando el proyecto dentro de una estrategia digital más amplia, no como una pieza aislada para redes.
Fuera de los dos grandes grupos también se está moviendo el mercado. A siete cuadras de ti, rodada en Navarra, tiene 40 capítulos de 90 segundos.
Y À Punt ha ido todavía más lejos al abrir una convocatoria específicamente destinada a ficción móvil. El proyecto seleccionado, de Visual Producciones, tendrá 65 episodios de dos minutos y un presupuesto próximo a los 100.000 euros.

El vertical español empieza a escapar de la comedia romántica
La primera fase española podía hacer pensar que el microdrama iba a instalarse casi exclusivamente en el romance. Es un género lógico para un formato basado en conflicto rápido, emoción inmediata y finales diseñados para obligar a ver el siguiente episodio.
La siguiente hornada está ensanchando esa definición.
Baddie se plantea como un thriller juvenil relacionado con las redes sociales. La deuda parte de un asesinato y deriva hacia una conspiración empresarial. À Punt ha elegido una historia sobre una repartidora precaria que encuentra un cadáver y una cantidad de dinero capaz de salvarla del desahucio.
También Contracorriente, producida en Baleares, lleva el vertical hacia un terreno poco habitual: aventura y divulgación medioambiental. La producción fue rodada en Mallorca y, según sus responsables, incluye un rodaje subacuático completo.
Ahí está uno de los cambios más interesantes. El vertical empieza a convertirse en una gramática y no únicamente en un género.
También está cambiando su geografía. Navarra ha acogido una ficción romántica pensada para móvil. Baleares ha generado una producción propia. La televisión pública valenciana ha reservado presupuesto para una serie de 65 entregas. Madrid concentra buena parte de la actividad de Atresmedia y RTVE.
No existe todavía una industria vertical española comparable a la que ha crecido en China o Estados Unidos. Sí empiezan a existir, sin embargo, productores, cadenas, talento y financiación trabajando alrededor de la misma idea.
El dinero explica por qué ahora todos miran la pantalla en vertical
La aceleración internacional ayuda a entender el interés.
La consultora Omdia calcula que el negocio mundial del microdrama pasó de unos 11.000 millones de dólares en 2025 a una previsión de 14.000 millones en 2026. De esa cantidad, unos 3.000 millones procederían ya de mercados situados fuera de China.
Pero quizá sea más llamativo lo que ocurre con el tiempo de consumo. En Estados Unidos, ReelShort alcanzaba 35,7 minutos diarios por usuario móvil en los datos analizados por Omdia, frente a los 24,8 minutos de Netflix. La comparación necesita un matiz importante: Netflix mantiene una base de usuarios muchísimo mayor. El microdrama está ganando intensidad de uso, no escala absoluta.
Sensor Tower aporta otra dimensión. Las aplicaciones de dramas cortos superaron 850 millones de descargas mundiales durante el primer trimestre de 2026, un crecimiento interanual del 140%, y generaron alrededor de 750 millones de dólares en compras dentro de las aplicaciones. En abril, el consumo medio global había alcanzado unos 25 minutos diarios.
España, sin embargo, todavía tiene que demostrar que puede replicar la parte económica del fenómeno.
El dato de 20 millones de reproducciones comunicado por Atresmedia para Una novia por Navidad mezcla el consumo realizado en sus propios servicios y en redes sociales. No equivale a 20 millones de espectadores únicos, ni permite conocer cuántas personas terminaron la historia o qué ingreso produjo.
Es una señal de demanda. No es todavía una cuenta de resultados.
ActualTV ya había analizado que el verdadero desafío español consiste precisamente en pasar de utilizar estas ficciones como una forma de generar hábito, notoriedad y circulación en redes a construir alrededor de ellas un negocio autónomo.
La información publicada por À Punt permite hacer al menos un cálculo que normalmente permanece oculto. Su serie tendrá 65 episodios de dos minutos, aproximadamente 130 minutos de contenido teórico, con un presupuesto cercano a 100.000 euros. Si se utiliza toda esa duración, el orden de magnitud resulta de unos 770 euros de presupuesto por minuto terminado.
Es un cálculo de ActualTV realizado a partir de las cifras comunicadas por À Punt y no debe compararse directamente con el coste por minuto de una serie tradicional, porque el sistema de producción es completamente diferente. Pero ayuda a explicar una de las grandes tentaciones del formato: producir mucho volumen narrativo con estructuras considerablemente más ligeras.
El próximo dato importante ya no será cuántos vídeos se reproducen
El vertical español ha superado una primera barrera: ya existe suficiente actividad como para dejar de hablar de un puñado de experimentos desconectados.
Atresmedia produce temporadas consecutivas. RTVE entra en el formato desde Playz. À Punt financia ficción específica para móviles. Navarra y Baleares han acogido producciones concebidas desde el principio para una pantalla vertical.
La siguiente fase será bastante más difícil de medir.
Las reproducciones agregadas sirven para comunicar éxito. Para determinar si alrededor del microdrama está naciendo realmente una industria harán falta usuarios únicos, tasas de finalización, recurrencia, costes, ingresos publicitarios, compras, ventas internacionales y capacidad para convertir personajes o historias en propiedades duraderas.
China demostró que una serie podía pensarse para sostener el móvil en lugar de girarlo.
España ya ha demostrado que sabe girar la cámara.
Lo que empieza a comprobar ahora es bastante más interesante: si alrededor de esa pantalla estrecha puede construirse un negocio suficientemente ancho.




