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“Troya: La caída de una ciudad”, la serie de Netflix que ya encendió el debate racial que ahora rodea a ‘La Odisea’ de Nolan

El próximo 17 de julio llega a los cines ‘La Odisea’, la monumental adaptación de Christopher Nolan del poema homérico. Con un reparto estelar encabezado por Matt Damon, Anne Hathaway, Tom Holland y Zendaya, la cinta promete ser uno de los acontecimientos cinematográficos del año. Pero mientras la expectación se dispara, el catálogo de Netflix guarda una joya que bebe exactamente de la misma tradición épica y que merece ser rescatada: ‘Troya: La caída de una ciudad’, la ambiciosa miniserie de 2018 que ya exploró la guerra de Troya con una mirada íntima, humana y visualmente deslumbrante.

Una mirada humana a la guerra de Troya

Creada por el dramaturgo y guionista británico David Farr, la serie de ocho episodios se sumerge en el romance prohibido entre el príncipe Paris y la reina Helena de Esparta, el desencadenante de un conflicto que asoló el mundo antiguo durante una década. Lejos de las superproducciones de espada y sandalia que priorizan la grandilocuencia, la propuesta de Farr apuesta por las conspiraciones palaciegas, los sacrificios familiares y el peso del destino sobre unos personajes atrapados entre los caprichos divinos y la lucha por la supervivencia.

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El reparto coral está liderado por Louis Hunter (Paris), Bella Dayne (Helena) y Jonas Armstrong (Menelao). Aunque la mayoría del elenco es británico, la producción incorporó talento internacional, como la actriz alemana Bella Dayne o el sudafricano Jonathan Pienaar en el papel del sumo sacerdote Litos. La serie se rodó en localizaciones de Sudáfrica, donde las costas escarpadas y los paisajes montañosos de Ciudad del Cabo sirvieron para recrear las llanuras de Asia Menor con una factura técnica que le valió el BAFTA a los Mejores Efectos Visuales para televisión en 2019.

Polémica en el Olimpo: el debate del reparto

Antes incluso de su estreno, ‘Troya: La caída de una ciudad’ encendió un intenso debate público por la elección de actores negros para encarnar a deidades y guerreros legendarios. Hakeem Kae-Kazim dio vida a Zeus y David Gyasi a Aquiles, decisiones que provocaron críticas en redes sociales. Kae-Kazim defendió la postura artística de la BBC y Netflix argumentando que no se trataba de un blanqueamiento cultural, sino de ampliar la representación en una obra de carácter mítico, no histórico. El actor recordó además que ninguno de los intérpretes era de ascendencia griega o turca, subrayando la naturaleza universal del relato.

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Curiosamente, una controversia similar ha salpicado a la propia ‘La Odisea’ de Nolan. Según ABC, el director ha optado por incluir dioses negros en su panteón, reavivando el eterno debate sobre la fidelidad histórica frente a la libertad creativa. La conexión entre ambas producciones es evidente: tanto la serie de Netflix como la película más esperada del verano comparten la voluntad de reinterpretar los mitos clásicos desde una óptica contemporánea y diversa.

Un puente entre dos épicas

Mientras Nolan apuesta por la inmersión sensorial del formato IMAX y un reparto de primerísima línea, ‘Troya: La caída de una ciudad’ ofrece un viaje más pausado y psicológico. Sus ocho horas de metraje permiten desarrollar tramas que el cine apenas puede esbozar: la manipulación de los dioses, el coste humano de la guerra, la complejidad de Paris como antihéroe y la tragedia de Helena como mujer atrapada entre dos mundos. Para quienes deseen llegar a la sala con el contexto mitológico fresco, la miniserie funciona como un complemento perfecto.

La crítica especializada acogió la serie con división de opiniones, pero el reconocimiento técnico fue unánime. El BAFTA a los efectos visuales subraya el mimo con el que se reconstruyeron las murallas de Troya, las naves aqueas y las batallas multitudinarias. Hoy, con el catálogo de Netflix a un clic, la serie se revela como una de esas producciones que el tiempo ha colocado en su justo lugar: una aproximación adulta, majestuosa y emocionalmente compleja a uno de los pilares de la literatura universal.

El estreno de ‘La Odisea’ no solo devuelve a Homero a la primera línea cultural, sino que invita a revisitar otras adaptaciones que, como esta, se atrevieron a mirar más allá del mito para encontrar el pulso humano de la leyenda. Si el filme de Nolan cumple las expectativas, la fiebre por la antigua Grecia no hará más que empezar.

Gonzalo Pérez
Gonzalo Pérezhttps://actualtv.es
Gonzalo Pérez es redactor de ActualTV especializado en redes sociales, comunicación digital y tendencias de consumo audiovisual. Su trabajo analiza cómo las plataformas sociales, los creadores de contenido y las nuevas comunidades digitales están transformando la manera en que se descubre, comenta y consume el entretenimiento. En ActualTV escribe sobre redes sociales, estrategias digitales, fenómenos virales, creadores, plataformas y su influencia en la televisión, el streaming y la cultura audiovisual. Su enfoque combina actualidad, análisis de tendencias y contexto para explicar cómo la conversación digital impacta en los programas, las marcas de entretenimiento y las audiencias en España.
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