Michael Chaves se sincera sobre el desafío emocional de poner fin definitivo a la saga Expediente Warren tras años dirigiendo la franquicia
El final de una era ha llegado al cine de terror. ‘Expediente Warren: El último rito’ cierra definitivamente una de las franquicias más exitosas y queridas del género en los últimos años, poniendo punto y final a las aventuras paranormales de Ed y Lorraine Warren que han cautivado a millones de espectadores durante más de una década.
Para Michael Chaves, encargado de dirigir este episodio conclusivo, la responsabilidad de cerrar dignamente esta historia ha sido abrumadora. El cineasta reconoce abiertamente que enfrentarse a semejante desafío le generó una presión considerable desde el primer momento.
“Se notaba en el ambiente: era dulce y triste a la vez. Eso nos sirvió como recordatorio de que debíamos hacer que cada día contara, que esta película fuera significativa y realmente especial para la gente”.
Durante las sesiones de rodaje, Chaves vivió momentos especialmente emotivos trabajando junto a Vera Farmiga y Patrick Wilson, los actores que han encarnado a la icónica pareja de investigadores paranormales desde la primera película. El ambiente en el set tenía un toque melancólico, pues todos eran conscientes de que presenciaban el final de una era.

“Trabajar con ellos siempre es divertido, son grandes personas y colaboran mucho, pero en esta ocasión hubo un punto agridulce“, confesó el director en una entrevista con ActualTV. Sabían que cada escena podría ser la última vez que verían a Farmiga y Wilson interpretando juntos estos personajes tan queridos.
La fórmula perfecta entre lo humano y lo sobrenatural
Lo que ha distinguido siempre a la saga de Expediente Warren del resto de películas de terror ha sido su capacidad para combinar los sustos con una profunda carga emocional. Esta última entrega no rompe esa tradición, sino que la lleva a su máxima expresión centrándose en el núcleo familiar de los Warren, incluyendo a su hija Judy como elemento central de la trama.

Chaves explica que este enfoque familiar era fundamental para crear un cierre satisfactorio: “Desde el principio sabíamos que queríamos contar una historia familiar, algo emocional y poderoso que realmente se sintiera como una conclusión”. El objetivo era ofrecer algo más que simples sobresaltos, buscando tocar la fibra sensible del público.
“Cuanto más conectas con los personajes, más abierto estás a sentir miedo, porque te vuelves vulnerable al preocuparte por lo que les pueda ocurrir. Una cosa alimenta a la otra. Cuanto más tiempo pasas con ellos y más cariño les coges, más te angustia lo que pueda pasarles. Y eso se multiplica con Ed y Lorraine, porque los queremos tanto que la tensión se eleva. En realidad, el balance vino solo: cuanto más fuerte era la conexión emocional, más intensos eran los momentos de terror”.
El director admite que formar parte de esta franquicia ha sido “un honor increíble”, especialmente considerando su admiración personal por la primera película de la saga. Para él, contar este capítulo final representaba una responsabilidad enorme, no solo hacia la historia y los personajes, sino también hacia los millones de fans que han seguido fielmente las aventuras de los Warren.
Con esta filosofía de equilibrio entre emoción y terror, ‘Expediente Warren: El último rito’ se posiciona como un digno final que honra todo el legado construido a lo largo de estos años. La película ya está disponible en cines, ofreciendo a los seguidores de la saga la oportunidad de despedirse de una de las parejas más emblemáticas del cine de terror contemporáneo.

Periodista. Escribo sobre las novedades de las series y programas de televisión y plataformas de vídeo en streaming. He trabajado en distintas revistas y periódicos digitales de España.
