
La forma de ver los Premios Oscar podría cambiar radicalmente en los próximos años. La Academy of Motion Picture Arts and Sciences ha alcanzado un acuerdo con YouTube para retransmitir la gala en streaming de forma gratuita, una decisión que apunta a transformar la distribución del mayor evento anual de Hollywood.
La noticia se conoció el 11 de marzo de 2026, cuando varios medios estadounidenses y especializados en entretenimiento informaron de que la Academia estudia trasladar parte de la retransmisión de la ceremonia a la plataforma de vídeo de Google, con el objetivo de ampliar su audiencia global y adaptarse a los nuevos hábitos de consumo televisivo.
Según las primeras informaciones, el acuerdo permitiría que la gala pudiera verse en streaming gratuito en todo el mundo, algo que supondría uno de los mayores cambios en la historia reciente de la ceremonia.
Durante décadas, los Premios Oscar han sido uno de los eventos televisivos más importantes del calendario cultural. En Estados Unidos la ceremonia se ha emitido tradicionalmente en televisión abierta, primero en NBC y durante los últimos años en ABC, que mantiene los derechos del evento desde 1976.
Sin embargo, la audiencia televisiva ha caído de forma notable en los últimos años. Según datos de Nielsen, la gala pasó de 43,7 millones de espectadores en 2014 a apenas 18,7 millones en 2023 en Estados Unidos, reflejando un cambio estructural en la manera en que el público consume contenido audiovisual.
En ese contexto, la Academia busca nuevas vías para ampliar su alcance. El acuerdo con YouTube permitiría emitir la ceremonia en directo dentro de la plataforma, algo que abriría la puerta a una audiencia potencial de miles de millones de usuarios.
De confirmarse el plan definitivo, la gala podría emitirse de forma gratuita en streaming, lo que supondría un cambio histórico respecto al modelo tradicional basado en cadenas de televisión y acuerdos de retransmisión territoriales.
Además, YouTube ya tiene experiencia retransmitiendo grandes eventos en directo y cuenta con una infraestructura global que permitiría seguir la ceremonia desde prácticamente cualquier país.
Por ahora, el acuerdo no implica que la televisión desaparezca de la ecuación. Según las informaciones publicadas, la retransmisión en YouTube conviviría con la emisión televisiva tradicional durante un periodo de transición.
El objetivo de la Academia sería modernizar la distribución del evento sin renunciar a los ingresos que generan los derechos televisivos, que siguen siendo una fuente importante de financiación.
En este sentido, los derechos de emisión de los Oscar han alcanzado en el pasado acuerdos valorados en varios cientos de millones de dólares.
Por ese motivo, la estrategia pasaría por un modelo híbrido en el que la gala siga siendo emitida por televisión en Estados Unidos, mientras que el streaming permitiría ampliar el acceso en otros mercados.
Otro aspecto clave es la fecha de aplicación del acuerdo. Algunas informaciones apuntan a que los cambios podrían aplicarse a partir de 2029, cuando expire el actual contrato de retransmisión televisiva.
Hasta entonces, la Academia estaría preparando una estrategia más amplia para reforzar la presencia digital de los premios y atraer a nuevas generaciones de espectadores.
La posible emisión de los Oscar en YouTube refleja un cambio más amplio en la industria audiovisual.
En los últimos años, el streaming ha alterado profundamente la forma en que el público consume cine y televisión. Plataformas como Netflix, Prime Video o Disney+ han acostumbrado a los espectadores a ver contenidos bajo demanda, mientras que los grandes eventos en directo han tenido que adaptarse a un entorno cada vez más digital.
En ese contexto, trasladar parte de la gala a YouTube permitiría a la Academia recuperar visibilidad entre el público joven, que cada vez consume menos televisión lineal.
También podría ayudar a reforzar la dimensión global del evento. Aunque los Oscar siempre han tenido repercusión internacional, la retransmisión en streaming facilitaría el acceso en países donde la gala no siempre se emite en abierto.
Este cambio también encaja con la estrategia digital que la Academia ha desarrollado en los últimos años, incluyendo contenido exclusivo en redes sociales, retransmisiones en directo de alfombras rojas y una mayor presencia en plataformas digitales.
La cuestión ahora es si este movimiento será suficiente para revitalizar la audiencia de la ceremonia.
La caída de espectadores es uno de los mayores desafíos que enfrenta la gala.
En la década de 2000, los Oscar superaban habitualmente los 35 millones de espectadores en Estados Unidos. Sin embargo, la fragmentación del consumo audiovisual y el auge del streaming han cambiado ese panorama.
La ceremonia de 2021, celebrada durante la pandemia, registró apenas 10,4 millones de espectadores, el peor dato de su historia. Aunque la audiencia se ha recuperado ligeramente desde entonces, la tendencia general sigue siendo descendente.
Por ese motivo, la Academia ha introducido varios cambios en los últimos años, desde nuevas categorías hasta intentos de acortar la duración de la gala.
El salto hacia el streaming podría ser el siguiente gran paso para garantizar la relevancia de los premios en la próxima década.
Periodista. Escribo sobre las novedades de las series y programas de televisión y plataformas de vídeo en streaming. He trabajado en distintas revistas y periódicos digitales de España.
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