Masters of the Universe puede ser simultáneamente un fracaso cinematográfico y uno de los mayores éxitos recientes del streaming. No hay contradicción. Hay dos sistemas de medición observando comportamientos distintos.
La película de He-Man terminó su recorrido en salas con unos 113,8 millones de dólares mundiales, muy por debajo de un presupuesto de producción que distintas informaciones han situado entre aproximadamente 170 y 200 millones, antes de marketing. Pero cuando llegó a Prime Video ocurrió algo radicalmente distinto: Nielsen contabilizó 1.173 millones de minutos vistos en Estados Unidos durante su primera semana y la situó como el contenido número uno de todo el streaming que mide la compañía.
Además, no parece haber sido únicamente curiosidad durante el estreno doméstico. El último ranking mundial semanal publicado por Amazon, correspondiente al 10 al 16 de agosto, mantiene Masters of the Universe como la película Original más vista de Prime Video.
La historia interesante, por tanto, ya no consiste en decir que He-Man “ha resucitado”. Consiste en preguntarse qué significa exactamente que una película funcione cuando el propietario del estudio también controla la plataforma a la que llegará después.
En los cines, las cuentas siguen siendo malas
Conviene no utilizar el éxito posterior para reescribir lo que ocurrió en salas.
Masters of the Universe abrió en Norteamérica con 29,44 millones de dólares y terminó allí con 64,83 millones. Su recaudación internacional aportó otros 48,95 millones, dejando el total mundial en 113,78 millones. En España consiguió aproximadamente 1,73 millones de dólares.
Las informaciones sobre su coste no son completamente coincidentes. Los Angeles Times publicó un presupuesto aproximado de 170 millones de dólares, mientras Variety lo situó alrededor de los 200 millones, en ambos casos antes de considerar los costes de promoción.
Incluso utilizando el cálculo más favorable, la taquilla mundial equivale únicamente a entre el 57% y el 67% del presupuesto de producción publicado. Es un cálculo de ActualTV obtenido comparando los 113,78 millones recaudados con ese rango de 170 a 200 millones.
Y ni siquiera esa comparación recoge el problema completo: la recaudación de una entrada no termina íntegramente en manos del estudio, puesto que una parte corresponde a los exhibidores y las condiciones varían por mercado. Por eso no tiene sentido afirmar que a Amazon “le faltaron 56 millones” o cualquier cifra similar para recuperar la inversión. La contabilidad real es bastante más compleja.
Lo que sí puede sostenerse es que la explotación cinematográfica por sí sola estuvo muy lejos de justificar un proyecto de ese tamaño.
ActualTV ya abordó en junio la brusca caída de la película durante su recorrido comercial. ‘Masters of the Universe’ cae un 71% en taquilla: el mayor fracaso del verano de 2026 Lo que ha cambiado ahora son los datos que han llegado después.

1.173 millones de minutos cambian la conversación, pero no las cuentas
La llegada a Prime Video se produjo el 22 de julio, 47 días después del estreno cinematográfico del 5 de junio.
Nielsen midió la semana del 20 al 26 de julio. Eso significa que Masters of the Universe necesitó únicamente los cinco días comprendidos entre el miércoles 22 y el domingo 26 para acumular 1.173 millones de minutos vistos en televisores estadounidenses.
Fue el número uno no solo entre películas. Fue el título más consumido de todo el streaming medido por Nielsen durante aquella semana, por delante incluso de The Big Bang Theory, que acumuló 1.122 millones de minutos repartidos entre 281 episodios disponibles.
Es un éxito de consumo perfectamente medible.
Lo que no es es una cifra de ingresos.
| Métrica | Resultado | Qué demuestra | Qué no demuestra |
|---|---|---|---|
| Taquilla mundial | $113,78 millones | Demanda de entradas en salas | Ingreso neto del estudio |
| Presupuesto publicado | $170-200 millones | Escala aproximada de producción | Coste final total con marketing |
| Nielsen, primera semana en Prime Video | 1.173 millones de minutos | Consumo muy elevado en EE. UU. | Ingresos o beneficio |
| Ranking mundial Prime Video, 10-16 agosto | N.º 1 en películas Original | Persistencia global en la plataforma | Número exacto de espectadores |
Aquí aparece la parte que suele desaparecer de los titulares.
Amazon explica que su ranking semanal global se calcula a partir del número total de cuentas de Prime Video que han visto un título entre lunes y domingo. Pero la compañía no muestra en esa clasificación cuántas cuentas son, cuántos minutos han visto, qué porcentaje terminó la película ni cuánto dinero puede atribuirse a ese consumo.
Netflix, por ejemplo, publica en sus listas semanales tanto visualizaciones estimadas como horas vistas. Prime Video proporciona una clasificación, pero no un volumen comparable.
Por eso decir que Masters of the Universe “ya ha recuperado su fracaso gracias al streaming” sería ir más allá de los datos disponibles.
Amazon no vende solamente películas
La dificultad para medir He-Man aumenta porque Amazon MGM no funciona únicamente como un estudio cinematográfico.
Prime Video forma parte de un ecosistema que obtiene valor mediante suscripciones, publicidad, alquiler y compra de contenidos, canales adicionales y relación con otros negocios de Amazon. La propia compañía promociona actualmente un alcance mensual superior a 315 millones de usuarios con publicidad en Prime Video a escala mundial. España forma parte de los mercados donde esa publicidad está operativa.
Eso introduce una economía distinta. Una película puede no vender suficientes entradas para recuperar su coste en cines y, al mismo tiempo, generar cientos de millones de minutos de atención dentro de una plataforma que monetiza ese tiempo de otras maneras.
Pero hay otra capa más: He-Man no pertenece únicamente al negocio audiovisual.
Mattel identificó Masters of the Universe como uno de sus acontecimientos empresariales del segundo trimestre de 2026. En el mismo periodo, la categoría que agrupa figuras de acción, juegos, construcciones y otros productos aumentó sus ventas brutas un 35% interanual. La compañía explica que el crecimiento procedió principalmente de juegos y figuras de acción vinculadas a estrenos cinematográficos, aunque no desglosa qué porcentaje corresponde específicamente a He-Man.
Ese último matiz importa.
La película puede contribuir a vender juguetes, reactivar una marca de Mattel, generar publicidad en Prime Video o dar razones a un abonado para permanecer en la plataforma. Ninguno de esos efectos convierte mágicamente una mala taquilla en una buena taquilla. Son negocios distintos alrededor del mismo producto.
La paradoja es que Amazon tampoco quiere prescindir de los cines
Sería tentador extraer otra conclusión sencilla: si una película puede funcionar después en Prime Video, la taquilla ha dejado de importar.
Amazon está diciendo exactamente lo contrario.
En CinemaCon, Amazon MGM reiteró este año su intención de alcanzar al menos 15 estrenos cinematográficos anuales y defendió que está construyendo películas capaces de ofrecer al espectador una razón para salir de casa.
Los cines siguen aportando ingresos, notoriedad, campaña mediática, posicionamiento cultural y una primera señal de cuánto público está dispuesto a pagar específicamente por un título. No son un trámite promocional.
El caso de He-Man demuestra algo más incómodo: esa señal ya no es suficiente para describir todo el rendimiento de una película cuando el distribuidor posee también la siguiente ventana.




